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Suiza: Los Tres Colosos (Matterhorn, Mont-Fort, Eiger)

Suiza: Los Tres Colosos (Matterhorn, Mont-Fort, Eiger)
El 25 de Febrero salimos mi mujer y yo desde Bilbao destino Suiza, concretamente a Zermatt, estación de la que habíamos oído hablar mucho y en general muy bien. Vayamos por partes; primero el viaje, que hicimos en coche.


El 25 de Febrero salimos mi mujer y yo desde Bilbao destino Suiza, concretamente a Zermatt, estación de la que habíamos oído hablar mucho y en general muy bien. Vayamos por partes; primero el viaje, que hicimos en coche. Cada vez tengo más claro que con nuestro planteamiento la mejor opción es el coche; de puerta a puerta, sin necesidad de trasladar pesados bultos varias veces, sin esperas ni largas colas, sin discusiones en aeropuertos por el equipaje, nada. Además, la libertad de movimientos es total. Hace años, y tras un inesperado cambio en el tiempo, tuvimos que dejar el país antes de lo previsto. Esto no hubiera sido posible sin el coche. Tiene sus contras, como todo, pero haciendo un balance general creo que merece la pena.

Después de trece horas y media de viaje llegamos a Zermatt. Lo primero es dejar el coche en el amplio y moderno parking de la estación de tren, donde tienes a mano un carrito para llevar cómodamente tu equipaje.

Parking de Zermatt



Sacas el ticket y tras 10 ó 15 minutos de trayecto, carrito con todas las maletas incluido, estás en el pueblo, donde nada más salir tienes infinidad de pequeños taxis eléctricos que te dejan en la entrada de tu hotel. Todo rápido, cómodo y eficiente, sin el más mínimo contratiempo ya que todo está pensado para la comodidad del visitante. Todo lo pudimos pagar en Euros, moneda totalmente aceptada en cualquier sitio, pero OJO, no siempre los cambios son favorables para el extranjero y en ocasiones tuvimos la impresión que hacían un poco de su capa un sayo; por eso es aconsejable cambiar francos suizos bien en la frontera o en cualquier banco oficial antes de viajar.

Los apartamentos elegidos para nuestra estancia fueron los Alouette, bien ubicados cerca del Sunnegga Express, con una pequeña cocina y bonitas vistas del Matterhorn. Y el trato de los hermanos Binner muy familiar y acogedor, igualito igualito que en los mega-resorts franceses.

Vistas desde los Alouette.



Y esto nos lleva a otra consideración: el por qué elegimos, desde hace 10 años Suiza como destino preferente para las vacaciones de invierno y son muchos los motivos que estoy seguro algunos compartiréis; las estaciones son pueblos alpinos con gran tradición y cuidado con los detalles, no desordenados mega-resorts. El trato en estas casas apartamentos suele ser cordial y agradable, viven el esquí de forma diferente a cualquier otro país, en contacto directo con la naturaleza y respeto total por esta. La gente deja sus esquíes en la puerta de casa y una vez vuelven de pistas se van a cenar o de copas con las botas puestas, algo que choca al principio, pero que da una idea de la comunión total entorno-esquiador. Y por multitud de pequeños detalles que no terminaría nunca de explicar, pero que hacen a la postre el viaje mucho más agradable. Quizás sea una visión algo romántica del esquí para los tiempos que corren, pero creo que el enfoque es el correcto. Pero como todo en la vida, cuestión de gustos.

En fin, a lo que vamos, Zermatt, pedazo estación. Que ganas le tenía. Largas pistas, modernos remontes, cotas altísimas con excelente nieve e itinerarios variados para todos los gustos y niveles. Nosotros empezamos por la zona de Rothorn Paradise y Gant, que es donde te deja el Sunnega Express. Las vistas con simplemente impresionantes

Glaciar del Monte Rosa



Estás rodeado de montañas de casi 5.000 metros, con sus glaciares cerca de ti. Una de las estaciones junto con Grindelwald, que más me ha impresionado por su majestuoso escenario. Tras unas cuantas bajadas por esta zona decidimos subir a la joya de la corona, el teleférico del Klein Matterhorn, a casi 4.000 mts de altura. Ni que decir tiene que fue toda una experiencia



A pesar de tener mucha altura las pistas del glaciar no revisten ninguna dificultad, siendo más bien llanas. Eso sí, se nota la altura, a mi por momentos se me iba la cabeza, como una pequeña borrachera de medio segundo, y lo mismo le pasaba a mi mujer. Y es que salvar un desnivel de más de 2.000 mts en poco tiempo tiene estas cosas.

Glaciar de Plateau Rosa



La parte italiana de Cervinia no pudimos verla ya que el Theodul Pass estaba cerrado debido al viento. Lo cierto es que no nos importó demasiado ya que bastante teníamos con ver Zermatt en su conjunto. El viento este primer día junto con la altura y temperatura de 13 grados negativos hacia que te quedaras como un carámbano si no andabas un poco ligero. Eso sí, el sol como un girasol, presente los tres días.

Tocando el cielo



Por lo demás las pistas muy bien, anchas y muy largas como dije, en general bien pisadas, con un paisaje que mires donde mires es un espectáculo. La posibilidad de poder esquiar a los pies, literalmente, del Cervino, gusta a cualquiera. Las conexiones entre diferentes partes de la estación son buenas, aunque se hacen largas por la distancia que hay entre ellas, que es mucha. El hecho de haber mucho teleférico, y que haya proyectados ahora mismo 3 más, hace que tengas la sensación de ser un poco quita y ponte los esquíes, cosa que evidentemente no ocurre en las sillas. Por el hecho de que se pierde mucho tiempo en esperas es importantísimo madrugar, aquí abren las pistas a las 8.30 pero las taquillas estaban abiertas desde las 8.15, y de esta manera el día cunde mucho más. Yo entiendo que a un ritmo razonable y sin excesivas colas da tiempo de sobra para ver la estación de Zermatt en un día, dejando aparte Cervinia. Eso sí disfrutar bien de cada rincón lleva su tiempo, y Zermatt tiene muchos. Nosotros estuvimos tres días y creo que pocas pistas se quedaron sin probar, por no decir ninguna. Y ahora algunas consideraciones generales:


CONTRAS:

-Notables pérdidas de tiempo en remontes (teleféricos) y en largas conexiones.
- Cotas altas (Klein Matterhorn) muy llanas, con poca pendiente.
- Sobran caminos y alguna que otra remada.
- Estación cara, no apta para cualquier bolsillo


PROS:

-Escenario de película y gran ambiente de montaña
-Largas y anchas pistas, con recorridos muy variados para todos los niveles.
-Remontes modernos, buenas infraestructuras.
-Algunas de las cotas más altas de los Alpes, con la consiguiente calidad y cantidad de nieve.
-Pueblo tranquilo, sin tráfico, si es tranquilidad lo que se busca, este es el sitio.

En mi opinión los pros superan sobradamente los contras, no existe la estación perfecta, pero si puedo decir que, de todas en las que he estado (de Europa solo me faltan los Dolomitas), es de las que más me ha gustado, por no decir la que más. Esta estación tiene algo especial que engancha; así que sin duda, volveremos.


DIA 4: TRANSICION

Tras tres intensos días de esquí que nos habían dejado un gran sabor de boca, decidimos dejar descansar algo las piernas. Dejamos Zermatt muy pronto por la mañana dirección al valle, concretamente a Sion, donde habíamos cogido una habitación para una noche en el hotel Castel, correcto, tranquilo y con muy buen acceso a la autopista. Sion es un muy buen punto estratégico ya que desde ahí se tienen varias estaciones relativamente cerca. Nosotros decidimos darnos una vuelta por Montreaux, preciosa villa a orillas de lago Leman, comer allí disfrutando de las preciosas vistas y luego ya de vuelta al hotel pasar por Lavey les Bains, unos baños termales a 20 minutos de Montreaux y el sitio perfecto para una tarde de relax y diversión; los baños son de lo más variado ya que incluyen chorros de todo tipo, sauna, jacuzzi, piscinas con corriente, pozos de agua helada (para el que se atreva, está congelada), y todo ello en el exterior, con lo que la sensación de estar dentro del agua caliente y fuera a 3 ó 4 grados es agradable. Si no recuerdo mal la entrada venia a costar unos 20 Eur. por persona por 4 horas, pero para más datos el complejo tiene página web.

Lago Leman desde Glion, arriba de Montreaux



De los baños lógicamente no tenemos fotos para colgar pero si lo recomiendo ya que, aparte de coger cerca de cualquier sitio del valle, las risas que te haces y el placer que te produce lo hacen muy recomendable. Así que ya descansados, cenamos algo en Sion y nos fuimos a dormir, que a la mañana siguiente nos desplazaríamos a una estación que a mí personalmente me chifla, y que quedaba a media hora exacta en coche de nuestro hotel en Sion, Verbier.

VERBIER

Qué decir de Verbier, otro pedazo estación. Al igual que Zermatt conserva todo el encanto del típico pueblo alpino suizo; es enorme en kilómetros esquiables, puedes aburrirte a esquiar, infinidad de itinerarios, pero eso sí, ojito, no es una estación para principiantes, está claramente enfocada para el esquí fuera pista, por lo que a mi entender hay que tener cierto nivel para disfrutar plenamente de ella. El ambiente free-ride es el mejor que yo he visto en toda Europa, y esta estación acoge un campeonato de primer orden de bajada libre. Pero vayamos a los detalles prácticos; cuando uno llega en su coche no es necesario que llegue a lo alto de la estación si no que puede coger el huevo en Le Chable, donde hay un amplio parking gratuito y así evitar las colas que se montan en la parte alta de la estación, más concretamente en Medran. Creo que la cola más grande que he hecho nunca la hice precisamente ahí, en Medran, unas vacaciones que coincidieron con la semana blanca y que entre que llegamos con el coche y demás nos dieron las 9 de la mañana. Los huevos venían de Le Chable ya con gente y tuvimos que esperar una hora y media más o menos para poder subir, y eso con las ganas que tiene uno a primera hora; vaya, que mejor evitarlo.

Parking de le Chable a primera hora



Una vez cogimos el huevo, esta vez sin colas, tiramos dirección teleférico Le Jumbo. La llegada a dicho teleférico no reviste ninguna dificultad, siendo pistas rojas y azules en mayoría y dando estas a su vez acceso a la silla de La Chaux, la zona quizás más sencilla de la estación. Esta área alberga también el snow-park y la zona de saltos. Una vez se coge el Jumbo este te deja la opción de empalmar con el teleférico del Mont-Fort o tirar para el itinerario de Tortins; nosotros decidimos hacer primero un par de bajadas de vuelta abajo del Jumbo, en una pista roja-azul a tramos muy larga y disfrutona, para cualquier nivel y desperezar así un poco las piernas, antes de encarar la mítica Mont-Fort.

La pista que baja del Mont-Fort es vertical, con bañeras y sin pisar y así lo advierten los letreros que uno se encuentra en la entrada: Experts Only. Vamos, que con cuidadito. Una vez se supera el tramo más difícil la pista se allana y da lugar a un largo schuss para coger un arrastre que te deja donde has comenzado.

Mención especial requieren las vistas que desde lo alto de esta montaña se contemplan, de las más bonitas que yo he visto en los Alpes, con el impresionante Grand Combin en primer plano.

Grand Combin visto desde Mont-Fort



Como puede además apreciarse en las fotos, el tiempo fue excepcional, dejándonos de esta manera la mejor de las imágenes posibles de esta parte del Valais suizo.

Parte de la bajada del glaciar del Mont-Fort



El día continuaba y decidimos tirar para la zona de Les Attelas, otra de las partes con pistas pisadas y que tampoco, a mi entender, reviste ninguna dificultad. Eso sí, la cosa se complicó cuando intenté convencer a mi mujer de bajar a Tortins por el huevo de la Chassoure, marcado en el plano de pistas como itinerario, con su consiguiente línea amarilla discontinua marcada en el mapa. Lo cierto es que desde el teleférico del Mont-Gele no se veía tan empinado y me dije a mi mismo que también ella podría bajarlo. Menudo error; nada más entrar en la supuesta pista se bloqueó (os suena chicos??) y maldijo mi nombre unas cuantas veces. La verdad es que la entrada era criminal, pero claro, quien iba a saberlo……………..Total, se quitó los esquíes y a tiempo estuvo de darse la vuelta y bajar yo con ellos al hombro por esa pista tan puñetera. Los suizos tuvieron que flipar con la escena, “typical spanish”, diría alguno…………….El chorreo que me cayó cuando nos encontramos abajo fue de órdago, menos mal que después paramos a comer y ya descansado todo se olvida; bufff!

Paredón vertical de La Chassoure



La comida la hicimos en un restaurante con unas vista alucinantes del valle en lo alto del Plan du Fou, no tiene pérdida, y nos metimos un plato de pasta y una cerveza que nos supo a gloria. No hay nada que un estómago lleno no pueda arreglar y además mezclado con un poco de sol y buena temperatura, pues eso, pelillos a la mar ;-)

El resto del día transcurrió tranquilo; yo aproveché para hacer alguna que otra bajada más al Mont-Fort por la tarde, ya casi sin gente y con buena nieve aun en las partes altas, ya que en las cotas más bajas el calor empezaba a ser un problema. No os podéis imaginar el gusto que da esquiar casi solo en una estación como esta, con las vistas permanentes del Grand Combin y sus glaciares como telón de fondo, te dan ganas de no irte nunca. En cualquier caso el día tocaba a su fin y aun tenía una buena tirada hasta abajo. Además, en Suiza las estaciones cierran antes que en España, a las 16.15 ó 16.30 tienes todos los remontes cerrados. El día había dado mucho de sí y era hora de la retirada, pero con una gran sensación de boca en una estación que, a pesar de haber estado en ella más de 4 veces, sigue sin cansarnos.

Ahora, algunas consideraciones finales sobre Verbier:

CONTRAS:

-No apta para principiantes, estación con mucho fuera pista.
-Colas de acceso al resort en Medran, usar huevo de Le Chable.
-Estación cara, no apta para cualquier bolsillo.

PROS:

-Paraíso del free-ride y ambientazo apres-ski
-Remontes modernos, buenos teleféricos.
-Desafío para el buen esquiador.
-Precioso y bucólico pueblo suizo.
-Escenario natural impresionante.

Al igual que su hermana Zermatt, los pros superan a los contras; Verbier tiene mucho encanto, mucha vida aunque no es una estación que yo calificaría como familiar sino todo lo contrario, un tanto dura de pelar, y para muy buen nivel de esquí; esta descripción es totalmente la opuesta a lo que nos íbamos a encontrar en nuestro siguiente destino, la tranquila, familiar y facilonga Grindelwald.


GRINDELWALD

Tras dejar Verbier y pasar nuestra segunda noche en el Hotel Castel de Sion, empaquetamos nuestros bártulos para dejar el valle, esta vez dirección a las preciosas montañas del Bern Oberland. Para llegar allí la vía mas corta por carretera seria atravesar el Grimsel Pass, pero en invierno este paso está cerrado. Para evitar hacerte dar la vuelta a media suiza para recorrer una distancia que en línea recta quizás no supere los 25 kilómetros, los suizos han ideado un sistema de túneles entre ambos valles en los que circula un tren en el que está permitido llevar tu vehículo, por un precio que no supera los 15 Eur. El ahorro en tiempo y en dinero es considerable. Para más datos, el tren se cogía en Groppenstein y te dejaba en Kandersteg, ya al otro lado del valle, con un trayecto no superior a los 15 minutos.

Vehículos preparados para montar en el tren en Groppenstein



Una vez atravesado el túnel en la más completa oscuridad, llegamos a las inmediaciones del lago Thun e Interlaken, un paraíso para los sentidos. A pesar de ser aun pronto por la mañana y que nos podría haber dado tiempo a esquiar unas horas, decidimos hacer el check-in en el hotel de Grindelwald y aprovechar el resto del día a hacer un poco de turismo por la zona y dejar descansar un poco las piernas después de las esquiadas de los días anteriores; la decisión no pudo ser más acertada. El entorno de Grindelwald, Murren, Wengen y el valle de Lauterbrunnen es, en mi humilde opinión, lo más bonito que han visto estos ojos. Naturaleza en estado puro, con unos pueblos totalmente integrados en el paisaje, donde nada parece descuadrar. La genta local, supongo que feliz por poder disfrutar cada día de semejante entorno, te recibe generalmente con una sonrisa a cualquier cuestión que les planteas, y la atención es muy buena y considerada. Simplemente estando ahí a uno le cambia la cara.

Valle de Lauterbrunnen



El día era fantástico así que decidimos dar un paseo por el valle de Lauterbrunnen hasta coger el teleférico a Murren, a unos dos kilómetros del parking donde dejamos el coche a la entrada del valle. Murren es un pueblo enclavado en lo alto de los acantilados que rodean el valle y con una vistas excepcionales de este. Me pareció la quintaesencia de pueblo típicamente suizo, con sus casas de madera y calles empedradas, todo ello cubierto con una gruesa capa de nieve por la que circulaban trineos tirados por padres llevando a sus hijos pequeños.

Yo, en Murren



Tras pasear un poco por las calles, decidimos parar a comer en un restaurante con una terraza soleada en la cual se estaba en la gloria. Pedimos un típico plato con Rosti y unas buenas salchichas, que delicia, y todo ello regado con una buena cerveza. Todo el camino de vuelta estuvimos comentando la jornada tan bonita que habíamos tenido, quizás la mejor desde que llegamos a Suiza, esquiadas aparte claro.

Vuelta a Grindelwald (a unos 20 minutos en coche de Lauterbrunnen) por la tarde-noche, descansamos un poco en el hotel, el Residence para más datos, correcto, con vistas fantásticas al Eiger y Monch, y al lado de la parada de bus que te deja en la estación , para nosotros muy buena elección; ah, y la atención magnífica. Como estos tíos cenan a las 7 salimos a picar algo por el pueblo, muuuy tranquilo, nada que ver con la animada Verbier, y pronto a la cama para poder aprovechar bien los siguientes días.

Bueno, iré al grano y menos rollo, aquí lo que importa es la ESTACION, que a eso hemos venido. Para empezar, Grindelwald es preciosa, más extensa que sus predecesoras y a una cota más baja. También bastante más familiar, muchos padres con sus familias, y también, ohh, novedad, algo más económica que las anteriores. Estación facilita, yo diría que perfecta para aprender en un entorno privilegiado rodeado de montañas de más de 4.000 metros, con sus glaciares y su imponente y mítico Eiger (ogro en alemán) presidiéndolo todo. Además, la estación da mucho juego; aparte del ya mencionado valle de Lauterbrunnen con sus típicos pueblos como Murren, Wengen, etc etc……se puede también visitar en poco tiempo el pueblo de Interlaken y sus dos lagos. Del mismo Grindelwald sale un tren cremallera que te sube por dentro de la montaña hasta la Jungfraujoch, a 3.500 metros de altura y unas vistas alucinantes de los glaciares como el Aletsch (mas grande de Europa) y las montañas que te rodean. Y también en Grindelwald está la Gletcherschlucht, una garganta dentro de un glaciar que merece la pena ser visitada, una especie de desfiladero dentro de la montaña, una experiencia que a nosotros nos gustó mucho. Algunos hoteles te facilitan pases gratuitos para el Sportzentrum, el centro deportivo que está en el centro mismo del pueblo, con su piscina interior y toboganes para los más pequeños, si tenéis posibilidad cogerlo ya que estar en la piscina viendo encima de ti la mole del Eiger y las montañas tiene su aquel, aparte claro del gustazo que ya de por si produce un baño después de un día de ski.

Al ser una estación dispersa, por decirlo de algún modo, varios autobuses gratuitos la recorren cada 10 minutos, habiendo paradas en los puntos más importantes. La nuestra quedaba en la iglesia del pueblo, que se encontraba a 50 metros del hotel. En la página web de la estación vienen las paradas, así sabréis a qué distancia quedarían de vuestro alojamiento. El bus te puede dejar en la estación central, de donde sale un tren cremallera que te deja en Kleine Sheidegg, punto central de la estación, y desde allí tienes acceso a todo el dominio esquiable de Grindelwald.

Estación central de Grindelwald por la mañana, con el tren a la derecha.



Pequeña pega; el tren es bucólico pero más lento que la madre que lo trajo, creo que tardamos más de 40 minutos en llegar al final del trayecto ya que se paraba a coger gente en paradas intermedias, y el aparato no es de por sí muy rápido que digamos. Se disfruta más de la bajada que de la subida, por la mañana todo son ganas y ansiedad por llegar, los empujones, apretujones y demás por entrar y no perder el tren así lo demuestran. Además, el próximo tardaba creo que 20 minutos o media hora en llegar. Vamos, que mejor madrugar.

Una vez en Kleine Sheidegg las vistas, una vez más, impresionan. Nada que envidiar a sus dos antecesoras. Son varias las opciones que uno tiene para esquiar, pero hay una cosa común en todas las pistas, casi todas son fáciles, azul-rojo sencillo, nada de teleféricos a la punta de las montañas y baje-usted-por-donde-coño-pueda; para empezar todo son sillas, algunas desembragables, otras no. Aun así, no te aburres ya que la variedad es amplia y las pistas aunque sin mucho desnivel son divertidas, algunas entre árboles y con cambios de rasante para dar algún que otro salto. Como dije, perfecta para pasar un día en familia sin mucho sobresalto. Ahora sí, el que busca caña la encuentra, aunque no abunda. La pista Black Rock no es para andarse con bromitas, y si no que se lo digan al tipo que tuvo que venir el helicóptero para llevárselo entre gritos de dolor y en camilla (adiós vacaciones para este), era desgarrador oírlo gritar.

Camilleros al rescate.



La pista se las traía, había un tramo casi vertical y era pronto por la mañana por lo que se encontraba casi helado. El piñazo fue de órdago. Yo la bajé algo más tarde y vi la torta más grande que he visto hasta hoy en una pista de esquí; un tío la bajó rodando desde arriba hasta abajo. Cuando ya pensaba que se había matado le pregunté si quería que llamara al servicio de emergencia y, con una sonrisa, me dijo que no me preocupara, que si tenía algo roto ya se lo miraría en su casa; y a seguir esquiando. En fin……

Esquiamos en Grindelwald durante dos días con un tiempo fantástico, quizás algo de calor en las cotas más bajas, pero con una nieve muy buena algo más arriba. El tercer y último día de nuestras vacaciones decidimos coger el coche e ir a la zona que habíamos visitado sin esquíes, esta vez para esquiar y no para pasear, de Murren y Stechelberg. Esto forma parte del dominio esquiable del área pero no está muy bien comunicado con la estación principal (había que coger un bus y luego un tren, o un tren solo pero muy lento), y decidimos ir en coche hasta el teleférico de Stechelberg, el último, pueblo del valle de Lauterbrunnen. El trayecto más o menos de 20 a 25 minutos. Una vez dejas el coche en el parking de Stechelberg coges 4 teleféricos, si, 4, hasta lo más alto del Shilthorn. De ahí sale una única pista negra (a mi modesto entender se puede bajar con un nivel medio de esquí), que te da acceso a toda esta area del Shilthorn.

Ultimo teleférico al Shilthorn



Para mi gusto cambiar de zona mereció la pena, a pesar de la distancia y de tener que coger el coche, ya que esquiar entre los típicos pueblos de Murren y Gimmewald tiene su punto. Excepto la pista negra que baja desde la cima del Shilthorn, todas las demás me parecieron pistas muy asequibles para cualquier nivel de esquí. Para comer las posibilidades eran muchas, desde los pueblos en las cotas mas bajas como el mencionado Murren o la novedad, el restaurante giratorio en la cima del Shilthorn, plagadito como no de nipones con sus cámaras y sacando fotos hasta a las barandillas. En condiciones normales mi mujer y yo huimos de estos sitios pero estábamos hambrientos y lo que vimos no tenía mala pinta y a un precio razonable. Cogimos mesa junto a la ventana y la atención fue buena, asi como la comida y por supuesto, las vistas de 360 º. Un fantástico Rosti y unos spaguetti con salchichas regado con una buena cerveza hicieron de la comida uno de los mejores momentos del dia.

Que hambre!

Vistas desde nuestra habitación en el hotel Residence de Grindelwald.



Después de semejante comilona solo quedaban por hacer unas pocas bajadas y vuelta al hotel a echar una buena siesta. Era nuestro último día así que nos dedicamos a empaquetar todo el equipo y dar una última vuelta por el pueblo, con pena por dejar este paraíso de estación.

Algunas reflexiones finales sobre Grindelwald:

CONTRAS:

-Estación en cota baja, ojo con las fechas.
-Poco desnivel en general, bastante facilonga.
-Acceso a pistas en tren más lento que nunca he visto, unos 45 minutos.
-Estación dispersa, para llegar a remontes o coche o bus.
-Poco ambiente, a las 18.00 ó 19.00 h es una tumba.

PROS:

-Una vez más, pueblo y escenario de cuento de hadas
-Turismo alternativo al esquí, otras opciones.
-Precios algo más bajos que las elitistas Zermatt y Verbier.
-Estación perfecta para principiantes.

En fin, que se acabó lo que se daba, vuelta al asfalto más felices que unas lombrices, con una sonrisa de oreja a oreja por los maravillosos días que dejábamos detrás, sin ningún contratiempo reseñable y con un viaje que había cumplido con creces nuestras expectativas. Tengo que añadir también, y es fácilmente apreciable en las fotos, que todos los días de nuestra estancia en este país nos hizo un sol del carajo, el cual es imprescindible para disfrutar al máximo de una buena jornada. Y no fue por buena suerte, elegimos esta semana por que vimos que haría tiempo anticiclónico los próximos diez días, y así cuadró. Hace unos años tuvimos que cancelar unos días, estando ya allí, por que se metió el mal tiempo a lo bestia y no era posible esquiar en condiciones, así que aprendimos y dijimos que nunca mais!.Forfait con sol! Como dice un familiar mío, esquiar con mal tiempo es como ir a la playa con paraguas ;-).

Y algunas reflexiones finales sobre el país; yo tengo que decir que nosotros estamos encantados con el trato (ya es la décima vez que vamos) y con todo lo que rodea el esquí. El respeto por el medio ambiente es total, a la par que manejan unas fantásticas infraestructuras, atrayendo por ello un turismo de calidad. Hay variedad de estaciones y muchas de ellas en una distancia muy pequeña fácilmente accesible en coche. Las estaciones son modernas, generalmente bien equipadas, muy buenos remontes y amplias en kilómetros; que más se puede pedir. Bueno, sí, la cuestión del dinero, no es para nada barato, pero la calidad hay que pagarla y yo personalmente lo hago encantado. Ya he visto suficientes rascacielos en Benidorm, no más edificios de 20 pisos a la orilla de un lago ni aberraciones por el estilo.

Yo apuesto por Suiza y el que lo haga, no se arrepentirá (con permiso de los Dolomitas que aun no he visitado, espero que pronto!).


21 Comentarios Escribe tu comentario

  • #1
    Fecha comentario:
    02/08/2012 11:37
    #1
    Lo peor de Suiza es la afición de los suizos de meterse descaradamente en tu bolsillo...
    Saludos.

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    • Gracias!
  • #2
    Fecha comentario:
    02/08/2012 11:53
    #2
    Buen repor. Enhorabuena. Respecto a los precios, siempre igual. A los suizos siempre les ha resultado muy rentable seleccionar a los visitantes por el precio. Es prohibitivo para muchos bolsillos. Siempre nos quedará Austria...

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    • Gracias!
  • #3
    Fecha comentario:
    02/08/2012 15:00
    #3
    Muy buen reportaje y muy completo, la valoracion pros y contras me a parecido muy acertada. :+:

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    • Gracias!
  • #4
    Fecha comentario:
    02/08/2012 16:14
    #4
    Que envidia!
    Yo soy português e he eligido de esquiar en Austria hace 4 años ya.
    Pero Grindewald, Zermatt e Verbier las visitaré por cierto!
    Un saludo!

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    • Gracias!
  • #5
    Fecha comentario:
    02/08/2012 16:24
    #5
    Pedazo de reportaje!! Buenísimo la verdad que Suiza puede ser prohibitivo pero tienes unos paisajes y viven de una forma el esquí...

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    • Gracias!
  • #6
    Fecha comentario:
    03/08/2012 10:02
    #6
    Gracias por el excelente reportaje.
    Cumparto la opinión sobre la belleza de Zermatt y del Berner Oberland.

    :+: :+: :+:

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    • Gracias!
  • #7
    Fecha comentario:
    03/08/2012 11:33
    #7
    Gran reportaje ¡Gracias! :+: :+: :+:

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    • Gracias!
  • #8
    Fecha comentario:
    03/08/2012 12:30
    #8
    Muy buen reportaje y me vienen de fabula tus comentarios,estoy organizando unas vacaciones de turismo y esqui del 5 al 15 de diciembre,me apunto todo...hasta los nombres de los hoteles y apartamentos :+:

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    • Gracias!
  • #9
    Fecha comentario:
    03/08/2012 13:05
    #9
    :+: :+: :+:

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    • Gracias!
  • #10
    Fecha comentario:
    03/08/2012 13:14
    #10
    Tengo una duda se puede llegar hasta zermatt en coche? tenia entendido que el coche se aparca en tasch y luego hay que coger un tren para Zermatt.

    Alguien que me saque de dudas :hein?:

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    • Gracias!
  • #11
    Fecha comentario:
    03/08/2012 15:29
    #11
    Hola Danmar, el coche se aparca en Tasch y luego se coge un tren para Zermatt. NO SE PUEDE SUBIR CON TU COCHE HASTA ZERMATT!!!!. Mmmmmmm......ZERMATT,,,,,,, Espero poder volver algun otro año!!!

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    • Gracias!
  • #12
    Fecha comentario:
    03/08/2012 17:20
    #12
    #11 Gracias

    Entonces no entiendo cuando en el reportje dice que deja el coche en el parking de Zermatt :hein?:

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    • Gracias!
  • #13
    Fecha comentario:
    03/08/2012 17:37
    #13
    Danmar, tiene razòn Goriski, el coche lo dejas en Tasch y no en Zermatt; el viaje a Zermatt dura entre 10 y 15 minutos.
    Disculpad el error.
    Los hoteles y apartamentos en los que estuvimos estuvieron de fábula, sin ninguna pega y con unos precios muy razonables, si quieres mas información no dudes en decirme.
    Un saludo

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    • Gracias!
  • #14
    Fecha comentario:
    03/08/2012 19:10
    #14
    #13 Gracias Forty....no lo dudes que te molestare ;) :lol2:

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    • Gracias!
  • #15
    Fecha comentario:
    04/08/2012 12:13
    #15
    Genial el reportaje.
    Algún día iré.

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  • #16
    Fecha comentario:
    07/08/2012 20:35
    #16
    Preciosa la zona y muy bueno el report :+:

    No conocía el tunel de conexión entre los Valles y es un dato de muchiiisima utilidad :+: :+:

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    • Gracias!
  • #17
    Fecha comentario:
    08/08/2012 10:08
    #17
    Por cierto, el pueblo de entrada al tunel es Goppenstein (Groppenstein está en Alemania a 950 kms) :+:

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    • Gracias!
  • RX
    RX
    #18
    Fecha comentario:
    22/08/2012 12:33
    #18
    Sensacional reportaje. Claro, conciso y bien estructurado. Da gusto leer reportajes así que no se limiten a colgar unas cuantas fotos.

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    • Gracias!
  • #19
    Fecha comentario:
    22/08/2012 14:04
    #19
    muy buen repor el que quiera encadenar esas estaciones lo tiene fácil

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    • Gracias!
  • #20
    Fecha comentario:
    18/09/2012 14:40
    #20
    Muchas gracias por compartir el reportaje. La verdad.. impresionante!!!!!Este año queriamos ir para las vacaciones navideñas y al final volveremos a los Alpes franceses, pero del próximo año no pasa. Gracias otra vez por compartir :+:

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    • Gracias!
  • #21
    Fecha comentario:
    09/10/2012 13:17
    #21
    Forty, muy buen reportaje, yo también soy un enamorado de Suiza, por cierto el otro día estuvimos cenando juntos en el Angel Orus.
    Lo dicho precioso repor y con muy buenas ideas.

    Saludos de los dos.

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