El debut español en los JJ.OO. de invierno fue en Alemania, en 1936
El debut español en los JJ.OO. de invierno fue en Alemania, en 1936. Fueron dos mujeres y cuatro hombres los que formaron la primera delegación que se desplazó hacia Garmisch-Partenkirchen.
Dos mujeres, Margot Moles y Ernestina Baenza, y cuatro hombres, Tomás Velasco, Jesús Suárez, Oriol Canals y Enrique Millán, formaron la primera delegación española a unos Juegos de invierno. El 2 de febrero de 1936 partieron hacia Garmisch-Partenkirchen. Diez días antes se había fundado la Federación Española. Los pioneros del esquí español llegaron a la estación alemana con total desconocimiento del terreno de la competición, que dio comienzo el día 6.
La estrella de la delegación española era Margot Moles, una catalana afincada en Madrid que sobresalió en numerosas disciplinas deportivas. Suyo fue el récord de España de lanzamiento de disco desde 1929 hasta 1965. También lanzaba peso, destacaba en hockey y era excelente nadadora. Pero ni ella ni Ernestina Herreros (tomó el apellido de su marido) tuvieron suerte, al igual que el resto de la novel delegación española. Margot cayó varias veces en el descenso y fue 35ª. Ernestina acabó 37ª, con luxación de hombro y escoltada por las asistencias. Ya no disputó el slalom, en el que Margot volvió a caer y llegó fuera de tiempo. La participación masculina se limitó a la prueba de 18km y el mejor fue Tomás Velasco (62º).
Sin embargo, la peripecia humana de estos pioneros del esquí fue aún mayor que la deportiva. La familia del asturiano Jesús Suarez (que fue el abanderado español, con los colores de la República, naturalmente) regentaba un hotel en el puerto de Pajares y está detrás de la creación de la estación de esquí hoy denominada Valgrande-Pajares.
Tras la Guerra Civil, Margot Moles quedó inhabilitada por motivos políticos. Era sobrina de Juan Moles Ormella, decano del Colegio de Abogados de Barcelona, gobernador civil de la capital catalana en 1932, alto comisario en Marruecos (1933), gobernador general de Catalunya (1936) y ministro de la Gobernación del Frente Popular entre mayo y julio del 36. Falleció en el exilio mexicano. El padre de Margot, Enrique, fue catedrático de Química Orgánica de la Universidad de Madrid y miembro de la Real Academia de las Ciencias. Se exilió a Francia y a su regreso, a pesar de que estaba considerado el químico más relevante de la ciencia española anterior a la Guerra Civil, no fue readmitido en su cátedra y subsistió trabajando en el instituto Ibys.
Peor suerte corrió el marido de Margot Moles, el también esquiador Manuel Pina. Según explica Julián García Candau en El deporte en la Guerra Civil, "cuando acabó la guerra otro esquiador, Luis Cuñat, que había sido pretendiente de Margot sin éxito, denunció a Pina como autor de un asesinato". Pina y Cuñat formaron parte del Batallón Alpino, destinado en la sierra madrileña, en el que se integraron esquiadores y montañeros. La acusación contra Pina surge de la captura de un supuesto cabrero que en realidad era un espía de los sublevados. Lo fusilaron y se atribuyó a Pina que le diera "un tiro de gracia innecesario".
Tras la denuncia fue juzgado y fusilado, el 17 de enero de 1942. Su cuñada, Josefina Calandre, relata en la citada obra:
El bando republicano contaba también con el Regiment Pirinenc nº1, con presencia destacada de miembros del Centre Excursionista de Catalunya. Entre estos, el esquiador catalán Ernest Mullor, que no fue seleccionado para los Juegos del 36 de forma incomprensible. Herido de bala cerca de Panticosa, según explica Chuán Orús en Olimpia, revista del Comité Olímpico Español (diciembre 2009), Mullor

De izquierda a derecha, Velasco y Millán; Oriol Canals, Margot Moles y Suarez
![]() |
Sin embargo, la peripecia humana de estos pioneros del esquí fue aún mayor que la deportiva. La familia del asturiano Jesús Suarez (que fue el abanderado español, con los colores de la República, naturalmente) regentaba un hotel en el puerto de Pajares y está detrás de la creación de la estación de esquí hoy denominada Valgrande-Pajares.
Tras la Guerra Civil, Margot Moles quedó inhabilitada por motivos políticos. Era sobrina de Juan Moles Ormella, decano del Colegio de Abogados de Barcelona, gobernador civil de la capital catalana en 1932, alto comisario en Marruecos (1933), gobernador general de Catalunya (1936) y ministro de la Gobernación del Frente Popular entre mayo y julio del 36. Falleció en el exilio mexicano. El padre de Margot, Enrique, fue catedrático de Química Orgánica de la Universidad de Madrid y miembro de la Real Academia de las Ciencias. Se exilió a Francia y a su regreso, a pesar de que estaba considerado el químico más relevante de la ciencia española anterior a la Guerra Civil, no fue readmitido en su cátedra y subsistió trabajando en el instituto Ibys.
Peor suerte corrió el marido de Margot Moles, el también esquiador Manuel Pina. Según explica Julián García Candau en El deporte en la Guerra Civil, "cuando acabó la guerra otro esquiador, Luis Cuñat, que había sido pretendiente de Margot sin éxito, denunció a Pina como autor de un asesinato". Pina y Cuñat formaron parte del Batallón Alpino, destinado en la sierra madrileña, en el que se integraron esquiadores y montañeros. La acusación contra Pina surge de la captura de un supuesto cabrero que en realidad era un espía de los sublevados. Lo fusilaron y se atribuyó a Pina que le diera "un tiro de gracia innecesario".
Tras la denuncia fue juzgado y fusilado, el 17 de enero de 1942. Su cuñada, Josefina Calandre, relata en la citada obra:
"En la cárcel, Pina le dijo a Margot, que acababa de tener a su hija, lo siguiente ´Dile que su padre no fue un criminal´. Margot tuvo permiso para poder recoger el cadáver. Sobrevivió en Madrid haciendo trajes de punto".
Sobre los enfrentamientos de la Guerra Civil entre esquiadores situados en ambos bandos circulan numerosas historias, algunas tristemente ciertas. En el bando franquista se formó la compañía de Esquiadores del V Cuerpo del ejército, de la que formó parte Jesús Suárez.El bando republicano contaba también con el Regiment Pirinenc nº1, con presencia destacada de miembros del Centre Excursionista de Catalunya. Entre estos, el esquiador catalán Ernest Mullor, que no fue seleccionado para los Juegos del 36 de forma incomprensible. Herido de bala cerca de Panticosa, según explica Chuán Orús en Olimpia, revista del Comité Olímpico Español (diciembre 2009), Mullor
"culpó a sus antiguos rivales en las pistas de esquí de ser los causantes voluntarios de su herida de bala en el costado derecho, en vindicación de antiguas disputas deportivas".
Vivió para contarlo, no así Oriol Canals, quien perdió la vida en la guerra.
Artículos relacionados:
COMENTARIOS
- 1.- Espectácular, ver en directo como salvan ...
- 2.- Se habrá pagado el forfait de su propio ...
- 3.- Domingo 12 febrero, meteorología adversa ...
- 4.- Buena noticia que los Royal esquíen y ad ...
- 5.- wwapos
... - 6.- Me gustaría decir lo contrario pero, en ...
- 7.- #6 I que així segueixi, doncs unes quan ...
- 8.- Magnífico el repor. Un apunte. Una vez ...
- 9.- Yo fui uno de los q sufrio la cola el sa ...
- 10.- Esta mañana subía en el TSD de Soldeu a ...
- 11.- Esta mañana subía en el TSD de Soldeu a ...
- 12.- Si lo que realmente quiere este señor es ...
- 13.- giorgino no se en que cafeteria as estad ...
- 14.- #3 El expresidente de Aragon era moni ...
- 15.- Doncs jo me'n vull anar a fer unes baix ...
Listado completo
Vendemos todo tipo de esquís, botas y accesorios completamente nuevos a estrenar, con descuentos que pueden llegar hasta el 50% del pr... ver anuncio
Descripción
La residencia está en la entrada de la estación, en el barrio de la Daille. Tiendas y restaurantes a 200 m, el centro... ver anuncio
Compra su forfait E-Alti con antelacion y paga menos
Recarga disponible
Más información en: http://www.altiservice.com/237-37164-... ver anuncio






