Para empezar la temporada... primero debería acabar...

y la verdad es que me he pasado todo el verano planificando lo que voy a hacer esta temporada.
¿Será que 6 años vividos en Siberia-Gasteiz (y otros 8 yendo casi cada fin de semana), esa ciudad que tan solo tiene dos estaciones, es decir, el invierno y la del tren, me han hecho acostumbrarme?
Ahora... empieza el descarte de todo lo que he ido acopiando desde mayo y la elección de los destinos finales.
Temporada infinita
In vino veritas, in nive sanitas