Pues por lo que veo, estaba completamente equivocado, y las razones son bastante parecidas (con matices, eso sí) entre todos los que habéis contestado
Lo de la meta, en efecto, en sí no lo es, pero como dice LINX, cuando uno aprende (o por lo menos, yo comparto el caso) sí que al principio constituye una meta, supongo que porque uno quiere aprender, y parece que el fuera pista significa que uno ya ha aprendido algo

. Luego, con los años, deja de ser una meta en sí, y (por lo menos en mi caso) se transforma en lo que algunos mencionáis de los % (una vez esquiado el 90% en pista, el fuera de pista sabe rico)
Quizá... en el fondo (no lo sé, ahí os quiero ver)
lo que buscamos en el fuera de pista es bastante parecido a lo que buscamos en el esqui en general pero en el esquí en pista estas sensaciones se ven muy reducidas debido a la situación de las estaciones, léase masificación, pistas excesivamente preparadas y pisadas (recuerdo un post de jje que decía que ahora en Candanchú las pistas están demasiado pisadas, habiéndose perdido, por ejemplo el encanto del tubo el Tobazo...), en algunos casos en lugar de pistas, verdaderas autopistas sin variaciones que diferencien unas de otras
Por lo menos en mi caso, sí
In vino veritas, in nive sanitas