Hola a todos.
Aprovechando este puente que media España tenía, he decido conocer las estaciones del Cantábrico, más concretamente las de Asturias, que ya les tenía ganas. Qué mejor ocasión que un puente de 4 días para visitar las que, para mí, son unas completas desconocidas.
El concepto era realizar sesiones de slow ski, y juntarlo con turismo por la zona.
El tour recorre las estaciones de Valgrande-Pajares, San Isidro y Fuentes de Invierno. También hubo turismo gastronómico y turismo nocturno. El Apreski se desarrolló en las ciudades de Oviedo, Avilés y Gijón.
La llegada
El miércoles por la tarde llegamos a nuestro hotel. El Palacio de Figaredo, en Figaredo

al ladito mismo de Mieres. Esta pensioncita de cuatro estrellas tiene esta pinta:
Todo ello por 75 € la habitación doble la noche del miércoles y jueves y 59 € la del viernes y sábado, con el desayuno incluido. Para ser un hotel de 4 estrellas no está nada mal.
No es un hotel de batalla, es un palacio del siglo XVII restaurado y que dispone únicamente de 11 habitaciones. Ideal para el esquí-relax.
Cuando llegamos era de noche y el hotel tiene una verja de entrada que estaba cerrada y un portón histórico. Al abrirnos la verja, pensamos que la puerta de dentro estaba abierta, pero al intentar abrir, pensamos que se atascaba, e insistimos, con lo que casi la tiramos

Si después de 4 siglos, tiramos la puerta, nos da algo.
Después de esta anécdota, nos alojamos y hasta el día siguiente. Más fotos del hotel.
La entrada:
En ella se ve a mi mujer y a nuestra perfecta anfitriona, Mary Joe, que nos enseñó su tierra y sus estaciones con cuidado esmero y mucho cariño. Gracias a ella, pudimos conocer mejor estas tierras asturianas.
Su primer comentario fue que, aunque sea tarde, en los sitios te dan de cenar. Y, efectivamente, el mismo miércoles, a las 23.00 h. llegamos a la sidrería del pueblo y preguntamos por si podíamos cenar. La señora nos responde que algo hay, y haberlo lo había, porque nos pusimos como el quico, nos salía la comida por las orejas. Menos mal que apenas tenía comida, sino, reventamos.
Continuando por el tour del hotel, aquí os muestro uno de los varios salones de los que dispone el hotel:
El hotel creo que vive más de las convenciones de empresas y banquetes que de los alojamientos. Bastante tranquilo, silencioso y, lo más sorprendente, al ser un palacio restaurado, lo que menos esperas es la gran iluminación natural que tiene, como se puede apreciar en la siguiente foto:
Las habitaciones, también eran impresionantes. Mercedes y yo estábamos en el palomar, que tenía esta pinta:
Algo incomodísimo y feo

como bien se puede apreciar en la foto.
Por cierto, que subiendo a la habitación, ésto es lo que podíamos observar:
Mira que es fea la zona minera, jajaja.
Valgrande-Pajares y Oviedo
Figaredo de Valgrande está más o menos a media hora en coche. La estación está a medio camino de la antigua nacional que cruzaba el puerto que unía Oviedo y León. La verdad es que tenía un intenso tráfico de camiones, supongo que para evitar el peaje.
Nada más llegar, nos encontramos esta estampa:
La verdad es que la estación estaba muy justita de nieve. No sé si llegará a Semana Santa.
Lo que no nos impidió disfrutar del día de esquí:
Se veía una estación con solera, de las de hace mucho, muy montañera, y, eso a mí, me gustó mucho. También pienso que es una estación que con nieve tiene infinidad de posibilidades, con fuera pista cañeros y, unas vistas impresionantes:
La nieve, como os podéis imaginar, pues cremita y primavera. En ningún momento la nieve estaba dura. También las colas fueron anecdóticas y, comimos en la misma estación, con un menú de 12 euros, que nos pusimos hasta las trancas, al estilo asturiano.
El forfait costó 16 € + 3 € de fianza. Los precios son muy competitivos, ya podían tomar nota en Madrid.
Después de comer, a casa, que las rodillas hay que conservarlas, y por la tarde-noche,
Ovieu
Hicimos un tour nocturno por la ciudad, y vimos unas cuantas piedras, que algunos convienen en llamar monumentos, jejeje. Como había que planificar la ruta, lo mejor era hacerlo con un plano general de la ciudad:
Algunos pedruscos del monte. Una curiosa iglesia simétrica:
Otra prerrománica:
Y ya bajando a la ciudad, otra gótica, jeje:
Pero mira que es feo Oviedo. Una de sus calles:
Curiosa iluminación la del ayuntamiento:
Después de un paseo cultural, quisimos ir a los hüttes de Oviedo. Y el caso es que estaba señalizado:
Por lo que nos resultó fácil llegar a sitios como estos:
Y desde luego, todo bien señalizado, para no perderse:
La verdad, es que para ser juernes, había mucho, mucho ambiente:
La diferencia con los Hüttes austriacos es que en vez de Weissbiere lo que hay son muchas "sidrinas" jajaja. Como os podéis imaginar, acabamos a las tantas, muy contentos y, como no, con las barrigas llenas, jajaja.
San Isidro - Avilés
El viernes decidimos conocer la que es la estación más importante de la zona. Desde el hotel estábamos a tres cuartos de hora, pero la ventaja es que no hay apenas tráfico de camiones y se puede circular bastante bien.
El parte de nieve daba tres metros y medio. Pensaba que, como en la mayoría de las estaciones, mentían con el parte, pero pudimos comprobar nosotros mismos que a lo mejor hasta se quedaban cortos:
Pedazo de estación. Yo creo que podría considerarse una de las grandes, con un dominio que abarca tres valles y con Fuentes de Invierno a la vista. Si algún día deciden unirlas, desde luego que podrán perfectamente competir con las estaciones del Pirineo.
La nieve estaba dura a primera hora y pasando a crema y luego papa. Lo normal para la primavera, jeje. Desde luego, el calor hacía estragos y el agua derretida esculpía de esta forma a la nieve:
La estación también tiene grandes vistas:
Aunque como siempre digo, siempre hay alguien que jode la foto

en este caso, Rafa y yo:
Aunque siempre tenemos a alguien que mejora las mismas:
Pero yo me empeñaba y empeñaba, jajaja
Y así dejamos la estación:
Por la tarde-noche, como ya estaba siendo costumbre, turismo nocturno y hüttes en Avilés. Os dejo unas imágenes de la ciudad.
Como no, una iglesia románica:
El mercado:
El ayuntamiento no tenía la estrafalaria iluminación que tenía el de Oviedo:
La verdad es que los funcionarios municipales se buscan malos sitios para trabajar, jeje.
Más imágenes de la ciudad:
Típico de Avilés son los soportales y, parece ser, que es debido a que llueve tanto, que de esta forma se facilita a los peatones el poder pasear por sus calles sin que apenas tengan que mojarse:
Por supuesto, también había ambiente:
Juer, que cansino es esto del apreskí
Fuentes de Invierno - Gijón
Por último, y motivo principal de mi viaje, dejamos la joya de la corona para el último día de esquí. La estación más joven de la peninsula y con unas posibilidades inmensas para el freeride. Desde luego es una estación con mucho desnivel e impresionante.
Está tan bien hecha que tienen desde pistas negras, hasta una inmensa pista verde, que es perfecta para el aprendizaje.
Como pegas, tiene un aparcamiento muy pequeño, por lo que hay que estar pronto o te quedas sin sitio, aunque tienen el detalle de dejarte aparcar en la carretera sin que la Guardia Civil te ponga multas y tampoco tienen forfait de medio día.
Esta es la imagen que te encuentras nada más llegar:
De nieve estaba estupenda a primera hora, aunque luego, poco a poco se fue transformando y terminamos haciendo esquí acuático en los rápidos de las pistas, jajaja.
Las vistas lo mejor es que lo juzguéis vosotros mismos:
Aquí podemos ver la entrada de San Isidro desde Fuentes de Invierno:
Y también podíamos ver San Isidro por detrás:
Rafa se nos emocionó y quiso hacernos una demostración de lo que es snow extremo, jejeje:
Lo bueno que tiene un parking pequeño es que se impide que las pistas estén saturadas, así que de esta guisa nos encontrábamos las pistas:
En fin, un gran día de esquí, pero sobre las 14.00 h. cortamos porque ya la nieve estaba muy mal y no merecía la pena seguir, que no somos deportistas, sólo esquiadores y esa nieve es muy cansada jajaja.
Por la tarde-noche, tutelados por la familia de Raulasturias, estuvimos visitando Gijón.
Aunque vimos unas cuantas piedras, como estas del ayuntamiento y plaza mayor:
Y alguna cosina más:
Realmente, lo que hicimos fue turismo sidronómico:
jaja, nos tomamos unas cuantas sidrinas y estuvimos charlando agradablemente durante un buen rato. Gracias Raúl por las invitaciones.
La verdad es que para mí ha sido un viaje excelente, espectacular, donde, sin tener grandes dominios esquiables, si que hay unas estaciones bastante disfrutonas, y desde luego que la amabilidad y acogida de los asturianos, junto con esas pedazo ciudades y esos maravillosos paisajes, hacen que este viaje pueda ser uno de mis destinos habituales y en el que el viajero podrá disfrutar de lo lindo.
Emulando tal cual terminator en pleno cabreo diré que
VOLVERÉ
Editado 1 vez/veces. Última edición el 23/03/2009 16:27 por raulasturias.