ahí va la entrevista al yeti del mes en la revista SOLO NIEVE.
Aitor Ortiz de Mendibil (Bilbao, 1958)
Bilbaíno de nacimiento hace 47 años y riojano de adopción desde hace 15. Aitor es el hombre de la nieve en Valdezcaray. Lo toca todo: entrenador nacional de esquí alpino, agregado de snowboard y nivel 1 de telemark. Es además el director técnico de la Escuela de Esquí de Valdezcaray y de la Federación Riojana. Está enamorado de Ezcaray y de toda la zona por su tierra, vino y cultura. Un tío culto, amable y abieirto ue desdramatiza la seriedad de las carreras de alpino con una buena dosis de campechanismo riojano y humor vasco. Para muestra, un botón: el mejor esquiador que ha entrenado, Iñigo Ormaechea, nunca baja las carreras sin haber echado un chorrete de tinto en el dorsal. Ritual vinícola en pistas. Vivir para ver.
-¿Por qué no te levantarías un día de sol y nieve virgen?
-Una de dos: porque estoy en la playa y esa nevada queda muy lejos, o bien, por ninguna otra razón. Nada me puede mantener en la cama en estas condiciones, ni una resaca.
-¿Qué momento es mejor: cuando te pones las botas o cuando, por fin, te las quitas?
-Las dos tienen su lado bueno, aunque generalmente cuando te las pones. Pero depende para qué te las calces. Si das clases, y profesionalmente llevas las botas puestas muchas horas, cuando te las quitas sientes un alivio porque es el fin de un día de curro.
-¡Un invierno sin nieve!
-Una tragedia general. Es necesaria para las reservas de agua, para la tierra y para limpiar la atmósfera. En realidad, el esquí es casi lo de menos.
-Para impresionar a tu chica favorita: ¿filigranas acrobáticas o estilo purista?
-No me hace falta impresionar a mi chica favorita porque llevo con ella 26 años. Lo que le impresionaría a ella sería verme cocinar.
-¿Esquías con casco o sin él?
-Depende de la situación. Ahora siempre que doy clases voy con casco porque las pistas acostumbran a estar muy llenas y como profesor pasas muchas horas expuesto. Para snowboard y telemark también me pongo casco. Son dos deportes en los que vas muy cerca del suelo. Por último, siempre que hace mucha rasca me pongo el casco, es calentito...
-¿Tu ídolo?
-Históricamente y por la generación deportiva que me tocó vivir, mi ídolo es Ingemar Stenmark. Mi ídolo de hoy es uno de mis mejores corredores, que actualmente está en la selección juvenil de la RFEDI: Iñigo Ormaechea. Por su fortaleza física y mental, por sus ganas de comerse la montaña y por lo claro que lo tiene todo.
-¿La mejor alternavita al esquí?
-La playa, el mar. La piragua, el batel (trainera de cuatro plazas) y el surf.
-Una fantasía no ralizada.
-Haber saltado el charco para conocer las estaciones de Argentina, Chile y también las de Australia y Nueva Zelanda. Sin embargo, estoy convencido de que el cuerpo necesita también sus veranos y que pasar de invierno a invierno no puede ser bueno.
-¿Y una realizada?
-Estar haciendo lo que hago. Hace 30 años esto que me pasa ahora era mi sueño. Se ha convertido en ralidad.
-Por último, ¿tu vida es un descenso o un slalom?
-Es un descenso en cuanto que es clara, recta y sin volverse loco en tonterías. Las cosas claras y sin rodeos.