Muy a mi pesar, el menda está en casita
Estuve el lunes esquiando en Valdezcaray, la verdad es que muy bien, la estación está muy trabajada y eso se nota. Con la poca nieve que ha caido, hay una buena base, sobre la que la nieve de cañón hace su trabajo. Y el que estuviéramos cuatro gatos pues también se agradecía. Empezamos a esquiar a las 9 y no paramos hasta las 14, quitando dos breves descansos.
Durante todo el día estuvieron enchufados los cañones, pero (al menos a mí) no molestaban apenas, tan solo tener la precaución de girar un poco la cabeza cuando se pasaba cerca.
La nieve como suele ser habitual, muy dura en muchas zonas, pero es el tipo de nieve de Valdezcaray. En aquellas pistas donde no hay cañones (Dos Torrentes, Campos Blancos) la dureza de las pistas era aún más evidente.
Eso sí, los amantes de La Ese e itinerarios por La Hoya, ya os podéis olvidar hasta dentro de un tiempo. La mezcla de lluvias y heladas de las últimas semanas han dejado el San Lorenzo como un gigantesco cubito de hielo. Hay gigantes placas de hielo incluso por zonas de cara Sur soleadas durante todo el día. La zona alta de La Ese es una pista de patinaje sobre hielo, con zonas que asustan vistas desde el telesilla.
Había más zonas con alguna placa considerable, sobre todo el alguna de las pistas nuevas, tipo El Cangrejo. Por cierto, hablando de pistas nuevas, bajamos La Balsa, que no deja de ser una pista curiosa, con poca inclinación, pero da cosa pasar tan cerca de la balsa de agua, sobre todo teniendo en cuenta que el camino (más que pista es un camino) es estrechito... y eso que íbamos absolutamente solos. Puede ser una buena salida para aquellos que se vayan por la curva de Dos Torrentes y vean que la pendiente es demasiado para ellos o que está llena de piedras.
Esperemos que con la nieve que ha caido hoy (la carretera de subida estaba con cadenas) y un poquito más, mejore la estación, que hay que decir que con los espesores que tiene actualmente está muy bien trabajada ya que parece que hay mucho más de lo que realmente hay. El gran enemigo, como siempre, el hielo, producto de las tremendas heladas de estos días. Ahora bien, con un par de nevaditas "en serio", tendríamos por delante un gran inicio de año.