·júlia·, pues tienes razón, los skis llamados de taller no llevan estas sofisticaciones.
Lo que los fabricantes consiguen incorporando todas estas virguerías con nombres raros, es ni más ni menos que lograr que sus skis de series normales sean más llevaderos, es decir, que su espectro de utilización sea más amplio, que amortigüen mejor, que vibren menos, etc., en resumen que sean más cómodos y para más skiadores.
Como consecuencia, sus construcciones debido a todo esto son más caras, pero como se construyen en grandes series se abaratan mucho, hasta quedar a un precio suficientemente asequible, según niveles.
Los skis que llamamos "de taller" son construcciones sencillísimas y sus variables solamente estan en la calidad de sus materiales: Suelas, cantos, laminados, etc. Muchos de estos también se construyen en grandes series y muchas veces por pocos talleres o uno solo hace para varias marcas, con lo que sus diferencias son bastante relativas, todo depende de su comercialización, así como su precio.
Cuando un skiador de alto nivel coge uno de estos, su comparativa es siempre en función de los que utilice en ese momento y de sus recuerdos que siempre son relativos.
Como normalmente el ski que te dan para probar está perfecto, pues encuentras que va de maravilla.
Lo que normalmente no se dice, es si ese ski tiene un abanico de utilización tan grande como un ski tope de gama de la marca X, si tu interés a la hora de skiar es ir siempre como te permite ese determinado ski "de taller" pues muy bien, pero sino, siempre será mejor el de serie.
Si tienes varios pares, es perfecto tener algún par de estos, sino es totalmente desaconsejable por esa limitación de posibilidades.
Lo que he leído en estas páginas es de su construcción "a mano", bien eso es muy relativo, puesto que casi todos los skis se montan a mano, esto es ir colocando a mano (piezas y láminas), hasta cerrar el molde y meterlo en la prensa-autoclave.
Cuando salen de alli, puede variar el proceso, los pasos por cada máquina pueden ser manuales o automáticos, yo discrepo de la afirmación de que siempre es mejor a mano, puesto que las máquinas que ahora se utilizan en las series de las grandes marcas son robots de altísima precisión, eso hace que su trabajo sea
PERFECTO, muchísimo más que los que se dicen acabados a mano. Para estos últimos lo que ocurre es que las pequeñas fábricas o talleres no disponen de esa tecnología y solamente pueden hacerlo manualmente, pero... ¿Cuantos años hacen falta para que un artesano tenga la calidad y sensibilidad suficiente, como para hacer siempre un trabajo perfecto? Así que dependeremos siempre de ese nivelazo y lo cierto es que como mínimo, SIEMPRE en los skis actuales que se consideran, las suelas y cantos tienen que acabarse en máquinas de precisión para cantos y suelas, en las que quedan impecables, puedo asegurar que si no es así, no llegan al nivel comercialmente necesario.
Estas son mis apreciaciones de muchísimos años de ski, de visitar fábricas, de hablar con sus técnicos y de probar siempre de todo.
Independientemente de todo lo que comentemos, estarán nuestras preferencias, como consecuencia de nuestras sensaciones, así que si el bolsillo no aprieta, con media docena de pares estaremos más contentos que con uno solo.

Nuestro físico, nivel y nieve mandan.
Gracias por vuestra paciencia.