La cosa es que el vino me forma como una bola de grasa, y acabo por tener que eliminarlo de una manera poco ortodoxa, los excesos de joven y los botellones es lo que tienen.
Aunque el orujo, es otra cosa, bueno a alguno le entraron 3 o 4 copas cargaditas, ¿a que si?, y yo no fui, jajaja
Eso de que con una copa de orujo despegas a esquiar habría que demostrarlo, que no acabo de creerlo, y más despues de ver lo que tragamos en la Kedada de Madrid.
Un saludo. Crisy.