Estimado D. Manuel como le supongo en poder del birrete, la muceta, la caperuza y el canuto

que acreditaba a los sabios universitarios para ejercer la venia docendi en la E. Media, le voy a pedir disculpas por saltarme el privilegio que tiene Vd. concedido de no poder ser interpelado más que por uno de su clase.
Cierto es que yo me encuentro en la situación de doctorando con 300 paginas de tesis ya confeccionadas pero presionado por mi Director de tesis que me pide más rigor, más notas a pié de página y más páginas.
No obstante en materia de nieves, de sierras y sobre todo de S. Nevada permítame que me otorgue la calificación de "cum laude", ya que hace 58 años y 3 meses, mi padre me subió en una mochila a S. nevada y desde entonces no he parado de frecuentarla. La he conocido primero virgen y después martir.
Tambien he frecuentado y frecuento muchas estaciones de invierno de Europa, la mayoría de ellas ubicadas total o parcialmente en Parques Nacionales, lo que por otra parte explicitan con orgullo.Le agradezco me disculpe las referencias precisas al respecto, en forma de notas a pié de página.
Supuesto acreditado mi título en la "introductio", para interrogarle, pasemos a la "disputatio":
Sostiene Vd., al igual que Pereira, en primer lugar que esto de la "manía" de reclamar la ampliación de la estación de esquí de S. nevada es cosa del momento y de la coyuntura climatológica.
Pues no. Esto no tiene nada que ver con la climatología y además no es cosa de los empresarios esos de la chistera ni de políticos en campaña. Somos muchísimos esquiadores a los que nos gusta la nieve, amamos sierra nevada, al menos tanto como Vd. y pretendemos que se amplie el dominio esquiable. Y ello porque queremos esquiar más y mejor, queremos que venga más gente de todos lados a esquiar, sin agobios ni colas y pretendemos por último, que con ello Granada y los granadinos salgan de la tradicional postración en que se encuentra la provincia.
Razones que nada tienen que ver con la climatología y si con la economía, esa ciencia maldita, pero que según Carlos Marx forma la infraestructura de la historia, de la que por cierto, la biología no es más que una superestructura.
En segundo lugar, en su exposición denota Vd. un exceso de teoría y poca práctica, un ejemplo más del exceso de formación teórica y de la falta de integración en la sociedad de lo más granado de nuestras Universidades (¡chupate esa Juanito

!)
En tercer lugar, ebería ser más exacto, y describirnos la zona geográfica dentro de las 100.00 has. que componen el Parque Nacional, donde se ubican esos taxones, esos endemismos, esos animalitos y esas flores que quedarán arrasados por la práqctica del esquí.
Deje Vd. para los de "letras" el citar convenciones textos y demás, para apabullar al personal.
Mire, yo soy ya un viejo Dinosaurio, y puedo decirle que todos esos endemismos o no se encuentran en las cumbres, o no son tales endemismos, o se encuentran bajo 3 om 4 metros de nieve.
Así que más bien podríamos hablar de una sierra nevada "acostada", que no "acosada". Todas las primaveras, todos los veranos, las cabras vuelven a la sierra, la manzanilla al bolsillo de los pastores y aquí no ha pasado nada.
En cuanto a la protección integral de S. nevada se le olvida la protección integral del homo sapiens nevadensis. ¿Que piensa hacer con él? ¿de que piensa que viva?. ¿Tal vez que emigre a otros sitios? .
La dimensión humana de la biología, una vez que han conseguido la reproducción in vitro, requiere una solución para completar el proceso biológico.
Decía, me parece que el sabio Protágoras, que el hombre es la medida de todas las cosas, de las que son en cuanto que son y de las que no son en cuanto que no son. Así que si de esa protección integral, elimina al hombre, a mí, su estudio no me ofrece ninguna garantía.
Pintoresca su versión de los partes de nieve: Las pista X se encuentra cerrada porque han parido 3 chotas alpinas. En la solana no se puede esquiar porque hibernan las víboras y las máquinas no pueden pisar, porque la artemisa que espera el mordisco veraniego de la cabra o la navaja del pastor, se puede ver aplastada cual guisante por el culo de una Princesa.
Y habla Vd. de antecedentes históricos. Me parece bien, pero para que no se repitan los disparates que se han hecho, pero no para prohibir aquello que sea conveniente para el progreso y el desarrollo humano.
Confunde Vd., y debería ser más riguroso, la estación de esquí de Pradollano con las pistas de esquí. Si consulta verá como en los paises alpinos y pirenaicos ya no se construye en la montaña, se utilizan los pueblos de los valles, donde por cierto, es donde suelen estar la mayor parte de los endemismos, pero a ver si le cuenta Vd. esa historia a los alcaldes que hacen adosados en la baja y media montaña de S. nevada.
Y por último se mete Vd. en el intrincado berengenal de las leyes. Mucha biología, mucha teología, mucha poesía serrana para luego decir que la sierra no se amplía porque una ley lo impide.
¡Y se queda Vd. tan pancho!
Ya he argumentado el Director del Parque Nacional de S. nevada, al respecto, en el foro de S. Nevada, por lo que no voy a repetirme.
Mire, no hay nada más contingente ni voluble que una ley. Responde a una necesidad del momento y a una finalidad política. Las leyes se modifican (incluidas la Constitución y los Estatutos de Aútonomía) y si es necesario se interpretan a través de los Reglamentos.
Porque si las leyes no se pudieran derogar, ni interprretar ni adaptar al contexto social, todavía sería realidad aquella disposición dictada por el Rector de una universidad catalana, que decía: "lejos de nosotros la funesta manía de pensar".....
Permítame, pues, con todo respeto y consideración que no otorgue credibilidad alguna a su lección magistral
Laus deo
P.S. ¿Me quieren decir los biólogos, los ecólogos y demás que plan tienen para que los ciudadanos de los pueblos de S. Nevada no tengan que emigrar o vivir del humillante paro agrario?.