Y para cuando cierren la estación por viento, amarramos cada silla con un cordino de 27 cm. al cable y nos ponemos moraos de subir solo nosotros o vender forfaits a 100 euros cuando nos hartemos de utilizarlo.
Y si no hay nieve, inventamos la tirolina con sillas como deporte nuevo de aventura con lanzamientos desde el Veleta a la discoteca de un tirón.
Si nos sobra cable construimos un telesilla urbano de acceso prohibido a los de Cetursa.
Jo, solo de pensarlo, me he sentido como cuando era niño. Me parece que hace demasiado tiempo que no hago el gamberro.