Como en todo, los extremos se tocan.
Creo que hay que ejercer un control para que no se hagan salvajadas,impedir que una estación de esquí lleve consigo la especulación en los pueblos vecinos, pero ¡OJO! Aquí opinamos todos; los que llevan a gala ser ecologistas y los que llevan a gala que no serlo no es un delito, y el voto de unos y de otros vale lo mismo. No veo que digan nada para ejercer ese control, que creo que qué es lo realmente importante, y poner pautas y obligaciones para que las estaciones hagan sus infraestructuras necesarias sin destrozo.
Siempre me ha resultado curioso que se haga tanto incapié en las estaciones de esquí, y en su impacto y que estas asociaciones no lo hagan tanto para evitar la subida a la montaña con las primeras nevadas de miles de familias con su plástico, de la moda de los Quads, de la desaparición progresiva de refugios,etc...
Me gustaría saber que es para ellos un modelo de desarrollo sostenible, y si ese modelo lo tenemos que aceptar los demás, como tantas cosas ultimamente, por imposición de una mayoría que se abstiene, no opina ,no sabe o no contesta.
En el mundo en que me ha tocado vivir, (por suerte), hay ventajas e inconvenientes; vivienda, transporte, ocio, deporte, y tantas y tantas actividades como a cada uno se le puedan ocurrir, en muchos casos sus intereses y necesidades son contrapuestos y por supuesto alguien podrá decirme que algunas son superfluas, y yo digo que sí, que excepto respirar y comer, lo demas sobra, pero con mi actitud a nadie le niego la posiblidad de que que prescinda de todo esto, en cambio con la suya si impiden mi opción.
Invito a todos los que estan en contra de las estaciones, (por ceñirme al tema en lo posible) a que renuncien a su modo de vida, no un poquito los domingos, o en verano circulando en bici, o recogiendo basuritas (yo prefiero que las recoja la administración, que para eso pago impuestos) y que se pasen por ese montón de "pueblos con gente" que actualmente viven de la nieve, y que hagan campaña quedandose a vivir y generando riqueza (palabra maldita y poco ECO) o para que vuelvan a vivir de la nada, porque antes, el futuro en muchos casos, era eso: NADA.
Eso es lo que ocurre en el sitio donde tengo la suerte de vivir.
Yo NO quiero el monte para que lo disfruten las "escobas" (una planta muy común en la sierra de Béjar para quien no la conozca), quiero disfrutarlo yo, y no creo que ninguna posición pseudoética por mucha etiqueta ecologista que lleve, tenga fuerza moral para negar el futuro de montones de pueblos que ahora lo tienen y para impedirme el disfrute de una manera distinta a la meramente contemplativa y proteccionista.
Y es que cuando se llevan las posiciones al extremo se pasa de ECO-logica a ECo-taliban (falta lo importante:
lógica).
PD: El colmo es el de alguien que se opone a las estaciones, a cualquier ampliación y luego vive de ella: es el caso de la POSADA DE LA SAL y su dueño en Candelario, uno de los mayores opositores a la ampliación de Sierra de Bejar (totalmente lícito) y que tiene la poca ética, por no decir desfachatez, de anunciar su establecimiento en la Revista de la Estación.
¿En qué quedamos?
S. Bejar:la pela es la pela. No a la hipocresía.