Carta difundida en un diario cantabro.Toca justificarse y ganar tiempo, pero la denuncia sigue adelante y cuando el juez la tramita es que algo hay.
Estos ecologistas son la bomba.
Les queda bien el slogam ese de "HAZ LO QUE DIGO Y NO LO QUE HAGO"
Lunes, 13 de noviembre de 2006
Canales: «No estoy implicado en ningún delito urbanístico»
El presidente de ARCA y otras dos personas construyeron contando con los permisos de la CRU
REDACCIÓN/SANTANDER
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El presidente de ARCA, Gonzalo Canales quiere puntualizar, a traves de un escrito remitido a este peródico, la información publicada el pasado lunes.
No existe ningún proceso judicial de tipo penal abierto por la presunta comisión de un delito urbanístico contra Canales y las otras dos personas que construyeron dichas viviendas, afirma el presidente de ARCA. «La información difundida en titulares por El Diario Montañés firmada por el periodista Diego Ruiz en la que se acusa al presidente de ARCA de estar implicado en un presunto delito urbanístico carece de fundamento y es falsa, y además se contradice con el resto de la noticia difundida por el periódico el pasado día 5 de noviembre, en la que se afirma que los afectados por las sentencias de derribos han presentado una denuncia ante el Juzgado de lo Contencioso Administrativo Numero 2».
«Las parcelas sobre las que se han construido las viviendas -dice Canales- proceden de la segregación de una finca original, realizada con la autorización del Ayuntamiento de Ribamontan al Monte, el cual el 29 de abril de 1998, notificó al anterior propietario que era innecesaria la tramitación de la licencia de segregación, por la que es falsa la información difundida, cuando se afirma que la licencia de segregación no fue concedida».
«Tampoco existe ningún obstáculo legal para la tramitación separada de las autorizaciones para construir las viviendas, por lo que esa tramitación separada no ha sido parte de un plan para eludir el cumplimiento de la legislación, o una treta diseñada para solventar el falso escollo de la no concesión de la licencia de segregación, tal y como el periódico difundió».
«Las tres autorizaciones de la Comisión Regional de Urbanismo y la concesión de las tres licencias fueron otorgadas durante el año 1998,-prosigue el presidente de ARCA- año en el que Cantabria no estaba ni tramitando ni gestionando ninguna nueva legislación del suelo que prohibiera la construcción de viviendas en suelo rústico, por lo que es falso la información difundida, de que los tres propietarios conocían la nueva ley del suelo; la cual data de julio del 2001, por lo que dicha ley no existía ni siquiera en borrador».
«El artículo 3.2.4. de las Normas Subsidiarias del Municipio de Ribamontan al Monte establece en su párrafo cuarto, que existe peligro de formación de núcleo cuando existan 6 viviendas en un radio de 100 metros, por lo que en esta zona donde sólo había una vivienda, construir otras tres más no vulneraba las normas urbanísticas en cuanto que no se formaba núcleo de población. Por lo tanto es falsa la información difundida, de que si hubieran tramitado conjuntamente las tres viviendas no se hubiera permitido construir las mismas por formar núcleo de población. Es por tanto también falso que manipularan la realidad con mediciones inexactas para poder cumplir este parámetro legal, el cual cumplen holgadamente».
«El Ayuntamiento de Ribamontan al Monte -sigue replicando Canales- les concedió sendas licencias con los informes favorables no sólo de la Comisión Regional de Urbanismo, sino de los propios técnicos municipales, por lo que es falsa la información difundida, de que el proyecto tuvo siempre el informe negativo del arquitecto municipal».
«Ninguno de los tres propietarios ha talado un solo árbol para poder edificar las viviendas, por lo que es falsa la información difundida, de que han talado árboles para construir las viviendas».
«ARCA -afirma su presidente- nunca ha criticado la instalación de fosas sépticas en las viviendas por lo que es falsa la información difundida, de que siempre han criticado y además con dureza la construcción de fosas sépticas».
«Por último, -concluye Canales- el terreno sobre el que están construidas las viviendas es un suelo rústico sin protección, el cual fue clasificado y calificado como tal, cuando el municipio de Ribamontan al Monte aprobó sus Normas Subsidiarias de Planeamiento, es decir el 13 de octubre de 1993, o sea cinco años antes de que compraran los terrenos, y desde entonces no ha sufrido variación alguna, por lo que es falsa la información difundida por el diario, de que dicho terreno fue recalificado por el Gobierno Regional y menos para posibilitar la construcción de las citadas viviendas».