Querido Pepeillo, esos tiempo en que una ardilla cruzaba , no la monolítica españa de Aznar, sino la más amplia, por incluir a Portugal de Carlos I y Felipe II, de árbol en árbol, son de ahora mismo.
En el periodo cretense, anterior al jurásico, donde indebidamente nos situan en Hollywood, los dinosaurios comíamos arbustos, porque ni siquiera había hierba en la Península, y mucho menos. árboles.
Ya decían los ecologistas del cretense que íbamos a desaparecer, que no estaba bien eso de comer tantos arbustos. Que la tierra se poblaría de árboles, y que las ardillas nos sustituirían.
Tuvo que ser un meteorito el que nos hizo desaparecer de la tierra, aunque no de las montañas, porque la prueba es que yo sigo
Luego vinieron los árbolitos y las ardillas. Y en el neolítico empezó la lucha del homo sapiens por cultivar o pastorear, para poder subsistir.
Los pastores, le ganaron a los agricultores, y empezaron la conquista de terrenos. Se asociaron en Iberia y formaron la Mesta, que empezó a despejar de árboles la península para sembrar y que hubiera hierba para los pastos de sus ganados transhumantes.
¡Que felices hubiéramos sido entonces los dinosaurios!
Aunque historiadores mal pensados dicen que la desarborización de España se debe a nuestra aventura americana. Se cortaron muchos árboles para hacer barcos....y tambien estacas para darles a los nativos
En fin, que ahora, las ardillas para cruzar España tienen que utilizar el AVE
Y en cuanto a mí, me sorprende aún mio habilidad para saltar no sólo de montaña en montaña, sino de macizo en macizo.
Del penibético al pirenaico y al de los alpes.
Esto ya lo hizo Jacinto Verdaguer, que en su obra la Atlántida situaba a los Pirineos, a los que poéticamente les prendió fuego, en las Isalas Canarias (¿tal vez fué el catalán Verdaguer el precusor del Terry Mahoney

).
Pero en este caso se trataba de mover montañas, no de mover personas a y por la montañas.
Ahora debo reconocer, que a mi dinosaurica edad, los Vándalos del Oeste han colaborado mucho en empujarme a otros macizos (que no a otras macizas

)
En fin, que mi ya larga vida transcurre entre macizo y maciza
Saludos Pepeillo, homónimo de famoso torero.