Pues si, José, lo he pasado muy bien. Llegué el viernes por la tarde y me marché el domingo por la noche y he disfrutado de esa liberal y magnífica ciudad que teneis.
Yo conozco el Carnaval de Venecia, que es un carnaval para ver.
Me imagino que el de Brasil además de para ver, será para soñar...
Pero el de Cádiz, es un carnaval para oir.
He disfrutado de vuestros coros y chirigotas (que no son lo mismo) pero sobre todo de ese aire limpio, de esa luminosidad de vuestra incomparable bahía y del espíritu de la Ilustración, que se respira, aún, en vuestras plazas y calles.
Y he recordado, porque un dinosaurio lo recuerda todo, cuando los fenicios, antes de desembarcar en esa tierra hace más de 2.500 años, hicieron hasta dos intentos fallidos, porque simplemente sus augures, al examinar las entrañas de los animales, decían que no era el momento de desembarcar aún. He soñado con esas estatuillas de mujeres con faldas de volantes, de esa época, las "puellae gaditanae", que no eran las predecesoras de nuestras flamencas, sino simples ex-votos relacionados con la prostitución ritual a las diosas fenicias.
Y luego, cuando los Vándalos del Oste, los grandes beneficiados del descubrimiento de América, perdieron la Casa de Contratación de Sevilla, y esa bahía veía llegar a los grandes clipper de las américas, con productos exóticos. Me imagino a los orondos navieros, con los catalejos, asomados a esos torreones postizos hechos en los edificios coloniales para poder ver la bahía, identificar a su embarcación.
Y por sus estrechas calles veía a las mujeres con sus sombrillas y a los niños corriendo hacia el embarcadero, para recibir a la gente que venía de una tierra desconocida y fabulosa, aunque más de uno no llegaba al embarcadero porque alguna de las innumerables y traidoras rocas de la bahía lo hundía. Dicen que esa bahía está llena de galeones, con tesoros increibles.
Y veo a los gaditanos convertidos en terroristas, según Aznar, o en héroes según la historia, rechazando en la Puerta de Tierra a las tropas de Pepe Botella (quien nos iba a decir entonces que íbamos a soportar ocho años a alguien de la saga diable: ).
Y os veo, oponiéndoos al felón de Fernando VII y publicando una efímera constitución en 1.812, donde decís aquello de " Artículo primero: Los españoles serán justos y benéficos", lo que con los tiempos que corren y los políticos que nos gobiernan, ¡¡eso si que
es una chirigota!! (dígase como estribillo, como hacen los de Cádiz).
Y me he sentido poeta, con una gorra "hanseatica" y marinera, con la blanca melena ondeando al poniente y añorando el mar, Marinero en tierra, devolviéndole la visita a un ilustre gaditano que Nunca fué a Granada.
Y he visto a Hércules, en la Isla de Sancti Petri, diciendo aquello de "Non plus ultra", y es que el héroe tenía razón "No más allá". ¿A donde vas a ir una vez que has llegado a Cádiz? Sencillamente ya no hay más.
Saludos José Cádiz.