Estimada Carolina, pues yo el año que viene iré a Tignes- Val d'Isere, la única de las famosas francesas que me queda por conocer.
Y además iremos a Suiza.
Prefiero no poner fotos porque yo soy de los que opinan que unas palabras bien escritas valen más que mil imágenes. Me gustan los relatos de viajes, más que las películas y reportajes gráficos.Y es que soy de la vieja escuela de los lectores, más que de la moderna de los mirones
Y lo que pretendo con mis relatos es animaros a que recorrais mundo con los ojos bien abiertos, observando los detalles y disfrutando del entorno.
La ventaja del esquí es que tiene un entorno maravilloso que si no se admira y se disfruta hace que no compense el coñazo de vestirse de romano para acudir a las pistas
Y respecto de tu afición por las pistas negras, me parece fenomenal. Pero sin embargo he observado que en austria, quizá más que en otros sitios, hay poca cantidad de pistas negras y difíciles, con espeluznantes excepciones, claro
LO que más hay son rojas, y tambien abundan las azules.
Y es que las pistas, largas , anchas y generalmente sin peligro, están hechas para bajarlas despreocupadamente.
Porque el que quiere riesgo ya se lo busca fuera de pista.
hace años estábamos en St. Anton en la llegada de un teleski en un pico casi inacesible para bajar esquiando, lo que iba a ser una proeza.
Hacía un viento que no te permitía estar de pié y a nuestras espaldas un tajo casi parecido al del Veleta.
Yo comenté: seguro que algún loco se le ocurre tirarse por ahí.
Nada más decirlo llegaron tres tableros con los pantalones a lo cantinflas, con manga corta y con la gorra para atrás y se tiraron tajo abajo.....
Yo no me atreví ni a mirarlos....
Y eso es lo bonito que tiene la montaña que hay sitio para todos.
Un saludo