Pues yo acabo de volver del casting. Os cuento:
Llamo ayer Natalia. No me lo acababa de creer, pero como hoy tengo tiempo, y la costilla me ha dado el vistobueno (seamos relistas

) me paso ha hacer un poco el pipa.
Hoy a las 16 h, en espera:
Un montón de jóvenes surferos esperando, algunos con su papa o su mama, otros dos que iban por un asunto de escalada, ninguna palillera de 35, y sólo yo de trineísta.
Nos entran de uno en uno en una nave enorme, con un miniescenario blanco, una cámara con trípode y dos focos a los lados de fluorescente blanco como el de la cocina, más o menos, pero en tecnológico, vamos. El cámara se ocupa de todo. Le doy un CD con unas bajadas que grabé este invierno estrenando la cámara casí por casualidad, tal como me indicó Natalia cuando le llamé.
Me pide que haga una presentación, y que me quite las gafas. Ahí la he cagao, soy más miope que el rompetechos, y aunque llevaba las lentillas en el bolsillo, no tuve oportunidad de ponérmelas, "sólo es un momento". Me preguntan si había ido alguna vez en trineo

Me quedo algo desorientao. Cagada.
Si me cogen será, seguramente, porque no se presente ningún trineísta más.
Luego te tienes que comprometer por escrito a estar disponible estos 3 días por si te llaman por teléfono a última hora, o sino se reservan el "derecho de ejercer las acciones legales oportunas"

. Total, que aunque lo quería llevar en el trabajo con discrección porque lo más seguro es que no me seleccionen, y uno quiere evitar el cachondeíto subsiguiente, llamada al jefe para asegurar el tiro, que lo escrito escrito queda. Y a uno, menos "ciertas cosas", le gusta pobar de todo

.
Tras el permido de la segunda autoridad competente, firmo y me las piro vampiro.
Si esto sigue (preservando nombres, lo siento, quien quiera decirlo que lo diga), cosa que dudo (soy feo, que se le va a hacer

) os mantendré informados.