Ana, me parece que a tu profe le hemos fastidiado la jugada
Me imagino que quería imbuir en tí los "horrores del esquí", y me parece que lo que ha conseguido es convertirte en una esquiadora furibunda. Y no me extraña, porque además, eres de Madrid, o de los alrededores, por lo que dices de la Sierra del Guadarrama, expléndido y bello lugar, que además ha sido la madre del esquí español.
Te cuento porqué.
La estación de esquí más antigua de España era La Molina, donde esquiaba la burguesía catalana, que entonces era la única de España que podía permitirselo, ya que España no "iba tan bien" como ahora.
La gente de Barcelona, tomaba el tren Barcelona-Puigcerdá que les dejaba en llas pistas de la Molina. Por el camino se montaba mi mujer, en Ripoll, que está al pié de la collada de Tossas, justo, la parte alta de la Molina.
En el resto de España, se esquiaba en Sierra nevada, sin remontes, por supuesto, Mi padre, el abuelo de Nevasport, tomaba un tranvía, el llamado tranvía de la sierra, hoy desgraciadamente suprimdo, por las necesidades de hacer un pantano, y tras tres o cuatro horas andando, con los esquis a cuestas, encontraba las primera mancha de nieve, donde entretenerse.
Luego abrieron la carretra hasta los albergues, y ya, su hijo, podía subir a esquiar hasta la Hoya de la Mora, aunque sin remontes y subiendo a pié, lo que bajabas esquiando.
Los nietos de mi padre, ya esquian en otras zonas más amplias y con más remontes, en un proceso IMPARABLE (por mucho que lo pretenda tu profe) de acceso de la gente al esquí.
Pero donde había más afición de toda España por el esquí era en Madrid. La gente subía a esquiar a Navacerrada en el tren de Cercedilla, que salía de la Estación del Norte. Los granadinos (allí corrí yo mi primera competición nacional como juvenil) nos quedábamos entusiasmados al ver el telesilla de la Bola del Mundo y el teleski del Escaparate, ya que entonces yo no conocía los remontes de La Molina, ni nigún otro. Entonces S. Nevada era una sierra pura y virgen, como le gustaría que fuera a más de uno.
Allí, en esa competición, abrió pista un "enano", al que le arrastraba el anorak y que luego llegó a ser Campeón Olímpico de Slalom en Sapporo, Paco Fernando Ochoa, excelente esquiador y mejor persona.
Me quedé admirado por la perfección de otro abridor de pista, que ya era olímpico español en eso del esquí, mi amigo y compañero de trabajo Luis Sánchez de Miguel, el hombre que me ha enseñado todo lo que se de esquiar, y la única persona, a mi modo de ver, cuya posición sobre los esquis es sencillamente perfecta.
Por allí, también en el Albergue Juvenil, estaba la saga de los García Oliver. Mariuca, Pilar, Jorge, y sobre todo Aurelio, el compañero de Paco en Sapporo, que quedó el noveno en dicha prueba. Un gigante humano y en el mundo del esquí, del que fuí compañero de trabajo y sigo siendo amigo, aunque ahora ha bandonado el esquí, o a lo mejor lo practica en el Tenerife Ski Ressort.
Y que decir de la saga de los Arias. Pepe, Miguel Luis. Pepe fué el primer español en acudir a una olimpiada de invierno, y su hermano Luis (q.e.p.d.) fundó nada más y nada menos que Baqueira. Murió, intentando hacer realidad un sueño: la apertura de nuevos dominios esquiables. Pero su obra, Baqueira, ahí está.A ver si alguno de los que pretenden echar a los esquiadores de las pistas, están dispuestos a dar la vida por su causa.
Con esto quiero decirte que el esquí en España, por lo menos en su faceta humana le debe mucho a los madrileños, a los castellanos, entusiastas amantes de la montaña y del esquí, a los que su sierra se les quedaba chica, y para suerte de los granadinos, empezaron a bajar a S. Nevada.
Su "aterrizaje" sobre Sierra Nevada fué, y es un maná para nuestra sierra.
Esto que te cuento es una realidad y una demostración de los beneficios económico y sociales del ski urbano.
Bienvenida a nuestro mundo.