Esto publicaba el Diario de Burgos hoy... duele leerlo casi.
"Ventana a la incertidumbre
El agotamiento y la desesperanza se cierne sobre un pueblo volcado en hallar a Alfonso • Muchos jóvenes de la comarca faltaron al trabajo para buscarle o acompañar a la familia
J.M./P.C.P./CEREZO/VALDEZCARAY
Hace años que la fiebre del snowboard (deslizarse por la nieve con una tabla) hizo furor en Cerezo de Río Tirón y otros pueblos cercanos. El trabajo a turnos en la mina, como allí se denomina a Crimidesa, permite a muchos jóvenes escaparse a Valdezcaray -a tiro de piedra si no fuese por la infame carretera- entre semana, cuando no están abarrotadas.
El martes subieron de nuevo a las pistas. Sin sus tablas. Alfonso desapareció a las 15.30 horas, aproximadamente.Para última hora de la tarde, eran decenas los familiares y amigos del desaparecido o de sus tres hermanos se habían sumado a la búsqueda.
Ayer seguían allí. Y cada vez eran más. «Hay mucha gente que ha dejado de trabajar por ir allí y participar en lo que han podido», explica Milagros Carrera, alcaldesa de Cerezo de Río Tirón. Y otros que no han podido pero llaman constantemente.
Afectada, Milagros trata de pensar en positivo, aunque a veces le traicione el verbo.Ese pasado que todos intentan eludir. «Los ánimos cada vez están más decaídos», afirma sin necesidad de describir el ambiente. La noche cayó como una losa sobre esta población, cercana a Belorado, que se había despertado convencida de encontrar a su vecino. El alcalde de Ezcaray les ofreció la posibilidad de pernoctar allí pero decidieron descansar en casa. Intentarlo.
De hecho, pocos tuvieron la oportunidad de participar ayer por la tarde en una búsqueda muy selectiva, porque se mantenía el riesgo de avalancha.Pero allí siguieron.Por si acaso. Desde la cafetería de la estación, nadie quitaba ojo al hayedo que pudo tragarse a Alfonso. Enormes ventanas a la incertidumbre. Y la esperanza.
Es joven.Deportista y experto esquiador.Va equipado adecuadamente. Y conoce la zona. Solo necesita suerte.Como el resto. "
"Temen que un alud haya sepultado al esquiador burgalés sobre un hayedo
Alfonso Hidalgo Gutiérrez y una amiga fueron a Valdezcaray para practicar el snowboard juntos pero se separaron porque él decidió bajar por una zona fuera de pistas en la que ese martes se produjo un deslizamiento de nieve
P.C.P/VALDEZCARAY
Un alud de nieve pudo cruzarse en el camino que Alfonso Hidalgo Gutiérrez, nacido enCerezo de RíoTirón hace 26 años, trazaba el martes con su tabla de snowboard por una zona conocida como las Hayas y los Torrentes, sobre el refugio de la estación de esquí de Valdezcaray (La Rioja). Al menos ese fue el itinerario que diseñó mentalmente antes de separarse de su amiga Cristina, que prefirió descender por las pistas y aguardarle en la cafetería.
La espera se transformó en búsqueda muy poco después.Las primeras 25 horas de manera ininterrumpida, ya que los allegados del joven deportista aprovecharon la luna llena de la pasada madrugada para rastrear el paraje. A lo largo del día de ayer, un sinfín de medios de la Guardia Civil, SOS-Rioja,Protección Civil y MedioAmbiente se sumaron a una batida con el tiempo en contra.
«Las opciones descienden a medida que pasan las horas. En las primeras 24 horas, la probabilidad de encontrar a la gente está entre el 80 y el 90 por ciento, pero después descienden, e inevitablemente hay un resto. Días, semanas, meses e incluso años, como ha sucedido en algunas ocasiones», explicaba José Fermín Galilea, técnico de SOS-Rioja, pasadas las 18 horas de ayer, momento en el que se suspendió el operativo.
A primera hora de esta mañana está previsto volver al punto en el que se produjo el desprendimiento de nieve, en un momento indeterminado del martes.«No sabemos si el alud es anterior, simultáneo o posterior» al paso de Alfonso.Tampoco qué lo provocó. «Hay múltiples causas: un cambio brusco de temperatura...» O quién. Porque incluso no se descarta la opción de que lo provocase el propio deportista, al cortar la ladera.
No se ha hallado su tabla. Tampoco llevaba móvil ni transmisor de posición, aunque sí se emplean detectores de metales por si unas pulseras que supuestamente tiene en la muñeca pudieran enviar una señal. La que todos esperan.
Tampoco es demasiado fiable el dibujo que sobre la nieve hizo en su descenso.Aunque sí refuerza la teoría de que siguió un camino que ya conocía. Buscan allí con denuedo pero todos esperan no hallarlo en ese paraje, con dos y hasta tres metros de nieve removida por el reciente deslizamiento. «Si se confirma que está allí, las probabilidades de que esté con vida son muy pequeñas», asumía.
«Trabajamos en la zona más desfavorable para el desaparecido», reconocía el técnico de emergencias. No solo por la cantidad de nieve que ha podido enterrarle sino por las bajas temperaturas. Entre las 12 y las 18 horas la peinaron, literalmente, más de una veintena de personas. A los guardias civiles de los equipos de montaña de Pamplona,Riaza (Segovia) yMadrid, se unieron ocho trabajadores de la estación y amigos de Alfonso. Dispuestos en hilera, hombro con hombro, y provistos de largas varas, pinchaban la tierra cuatro veces por cada paso. Lentos y no seguros al 100%.
Mientras, perros especializado en avalanchas volaron con sus guías desde ElBarco de Ávila para incorporarse a la búsqueda y otro helicóptero delInstituto Armado, con el capitán Villaescusa al mando, repasó una y una otra vez todos los barrancos y valles de la zona.Incluso al otro lado de la montaña. El Valle delOja se lo pateó un grupo de voluntarios de Protección Civil con un forestal, y otros tres equipos de Guardería rastrearon los vados del río Najerilla.
En perfectas condiciones, Alfonso avanzaría unos dos kilómetros por hora.En línea recta, la población más cercana (Urdanta) está a dos y medio, pendiente abajo.Pero ¿Y si se despistó? ¿Y si está lesionado? ¿Y si...? «En una búsqueda, hablamos en probabilidades». "