Así que ahora vais con Marina a la que vais a "echar" por las pistas para ver si se puede bajar o no... y si no se puede. Pues vosotros a otro lado y ella que se zampe el marrón. ¡Muy bonito!
Aunque hace algún tiempo que no voy a Les Arcs... había un restaurante muy chulo que puede valer para el dia en que quereis daros un homenaje. Está en pistas, con lo que lo mejor era ir a comer a las 3 o así y coger las últimas sillas para volver a casa. No era demasiado caro, tenía menú y eso y era cojonudo.
Está en Pre, en la base de una silla de cuyo nombre real debía ser "Congeladora" pero los franceses no lo pronunciaban bien y se quedó en Comborciere. La pista negra que baja por debajo será de las de Marina... que se lleve el ancla

que se forma un hielazo del bueno. (Aunque esquiando en Candanchú seguro que a ella le parece nieve virgen)
Allí hay varias cosas, una es una cafetería vulgaris y detrás hay un pequeño chalet, ese es. Especialidad: tortillas! (de todo, menos de patatas)