Encantado Pedro (con lo que no estoy diciendo que te atribuyo ser victima de un encantamiento)
Un sueño de ese estilo ya lo he interpretado en este foro.
Es un sueño que en principio no debe preocupar pues es tan común como la sal y como el sentido (si este existiera)
Lo que es común es soñar lo que en vigilia (es decir despierto) se desea y en cambio en el sueño ocurre algo para que lo deseado no sea logrado.
Como todo sueño, indica la existencia de un conflicto al que el sueño da una solución que aunque no nos guste es la que interesa opermite nuestro psiquismo en ese momento de nuestra evolución.
Y aquí viene lo que para muchos de vosotros resultará comprensiblemente inaceptable, y es que refleja la existencia de dos deseos contrapuestos: El de esquiar y el de no hacerlo. O en un sentido mas amplio el de alcanzar logros y el de no alcanzarlos.
Pero otros habréis comprendido, que en esta vida el principal obstáculo para alcanzar lo deseado está dentro de nosotros. Pues bien es esta parte de nosotros la que se expresa en el sueño poniendo las dificultades para alcanzar el deseo de esquiar.
No creáis que una parte del sueño es estúpida y la otra magnifica, ni hagáis coincidir esta última solo con el deseo de esquiar.
Las dos partes del sueño son magnificas pues su contraste nos ofrece una solución de oro para problemas de nuestra existencia que van mas allá de la simple actividad de esquiar.
Solución que no voy a desvelar por dos motivos: Por discreción y porque se que resultaría inútil y perjudicial, pues la misma divergencia que existe en el sueño respecto al deseo de esquiar existirá por lo que se refiere al deseo de conocer nuestra propia verdad, motivo por el cual será el tiempo y la experiencia, tal vez, quienes preparen la mente para desear descubrir esa verdad. Solo llegado ese momento es aconsejable ayudar para que el otro sea quien la descubra pues por mecánica vital no aceptará mas verdad que la que el llegue a conocer en un importante grado de participación.
Lo que si puedo decir es que el sueño pone de relieve que si queremos que el deseo de esquiar incline la balanza (lo que equivale a esquiar con plenitud y goce máximo) tendremos que quitarle peso a la otra parte de la balanza en la que está el deseo negativo (provocado por los miedos, incapacidades mas o menos ficticias, otros deseos que están en la cola y pretenden dejarse oír, etc.).
Espero que os sirva para comprender algo de vosotros que puede llegar a permitir encontrar el camino de esquiar con placer y de paso de vivir de esa manera.
Buenas huellas en la vida y en la nieve.
Clint