Para mí es algo muy personal, muy íntimo... Son momentos en los que uno se queda consigo mismo, vuelves con tu yo y ahí, en ese momento te vuelves más consciente de quién eres. Es algo que ya busco siempre que esquío y muchas veces lo encuentro en su máxima fuera pista. Es la sensación de dominio, nada excepto las leyes físicas se interpone ante ti. Por fin eres libre de hacer o no hacer, correr o no correr, saltar o no saltar. Te liberas del mundo que te ahoga, que te condiciona, ahí fuera las condiciones no existen, simplemente te haces amigo d la gravedad.
Neu pols, tot obert.
Pídeme presión, porque como me pidas que cargue...