Pues yo debo ser un bicho raro, porque a mi se me olvidan los momentos malos... Será que no he pasado momentos muy malos...
Vamos a ver, voy a recordar uno que fue un poco malo pero vamos no terrible.
Estabamos unos amigos en Piau y yo les seguí durante un día de esquí a tope de esos que haces todo lo que puedes y a una hora determinada, ya tenía las piernas que me temblaban, y me encuentro con un final de pista bastante fácil pero que estaba medio pelada de nieve.
Lo único que había que hacer era sortear los pedazos "sin" y llegar al telesilla.
Bueno, pues todo el mundo bajó como si nada y yo me quedé sin poder avanzar.
Miraba hacia abajo y veía a todo el mundo animándome y esperándome y yo no podía moverme del sitio.
Respiraba profúndamente para ver si me relajaba pero me había puesto ya nerviosa y no podía hacer gran cosa.
Empecé a bajar derrapando los esquís pasando la primera calva y un poco más. Intentaba no mirar a todo el mundo porque me ponía más nerviosa así que en esas estuve un rato, respirando profundamente y bajando de lado hasta que me decidí, un pedazo más abajo, a bajar esquiando.
Cuando llegué a la "meta" todo el mundo me dijo que era una campeona y yo, enfín, me sentía un poco ridi...
Después de eso, subimos ese telesilla (porque no nos quedaba otra porque yo ya me hubiera ido) y mis amig@s insistieron en quedarse allí porque total, lo mejor era esperar a que todo el mundo terminara de bajar para bajar solos, en ese rato vimos un alud y me distraje un poquillo además de descansar unos 10 minutos. De allí ya bajamos sin problemas y terminamos la jornada.
Saludos,