De hecho, esta temporada, las estaciones "cara Norte", es decir, las de la cordillera Cantábrica, Valdezcaray y Pirineos Atlánticos y Centrales franceses, tuvieron como únicas nevadas importantes hasta navidades, las caidas a mediados y finales de noviembre. Con ellas aguantaron muy dignamente, puesto que esas nevadas fueron muy copiosas.
De hecho, estaciones como Valdezcaray y Alto Campóo abrieron el último fin de semana de noviembre o el primero de diciembre (si mal no recuerdo).
En efecto, diciembre, para mi es un poco prematuro para los planes, y el puente de diciembre es arriesgado a la hora de elegir estación, pero haber nieve, puede haberla.
Valdezcaray, 9 de diciembre de 2004
La Pierre, 12 de diciembre de 2004
En octubre de 2003, las nevadas del 23 y 24 dejaron nieve suficiente para poder esquiar en las laderas del Pico Miel en Lunada (nevó incluso en los barrios altos de Bilbao). A principios de diciembre de 2003 estuve esquiando en Piau-Engaly con el 80% de la estación abierta (desde Piau 1750 hasta arriba el 100%). Tengo fotos por ahí, pero en fin, ya serían muchas.
Ha habido temporadas desastrosas y temporadas buenas. Al final es lo de siempre. Hay momentos regulares y momentos que se salen de norma. A las nevadas primerizas en el Cantábrico, les suelen seguir semanas de 25º y viento Sur, que hacen que la nieve se borre en dos patadas. También es cierto que por el año 91 y 92 en febrero estábamos en la playa tomando el sol. Y que en Valdezcaray a mi me ha nevado (y bien nevado) un 14 de junio, y el 8 de mayo de 1997 me nevó en Vitoria (500 m.s.n.m.) a las cinco de la tarde.
Diciembre es para mi, un mes muy variable e imprevisible, pero por norma, por lo menos en el Cantábrico, no es un mes de playa.
In vino veritas, in nive sanitas