A lo mejor el que no te ha entendido lo que querías decir he sido yo.
Tienes razón, una cosa es estudiar las huellas que dejan los cantos de los esquies y otra es estudiar la simetría que dejan nuestras huellas, evidentemente y como tu dices, estas se ven siempre mejor en nieve virgen.
En mi humilde experiencia, como he comentado en el post anterior, el monitor nos hacía bajar unos metros (siempre mirando al frente y con la mejor postura que podíamos tener) y al cabo de esos metros, nos hacía parar, y revisar las huellas que habíamos dejado. A mi personalmente me resultó bastante educativa esa actuación, porque fuí capaz de ver las cargas mal hechas en los cambios de peso, algunos derrapajes y me sirvió de mucho a la hora de "mejorar" mi técnica.
Después de leer los demás post, a cualquier esquiador, ya sea el nivel que sea y tipo de nieve por la que se deslice, el estudio de las huellas (insisto, tras bajar unos metros y pararse, jamás sobre la marcha) le vendrá bien para ver su evolución, así que Alegría, no te preocupes que a ti también te servirá.
Saludos blancos, perdón por el ladrillo y buenas bajadas.
Juanma.