ENORME,

solo se puede decir eso. Llegué el viernes por la tarde y ya estaba nevando. Cerveza, pinchito, a casita a cenar, peli y a dormir. El sábado por la mañana a las 10.30h subido en la silla del Molino (omito, coche, cadenas, nieve, nieve, nieve, desede Eriste hasta Cerler) y “Powder Day” como diría un Yanki, pero de los increíbles, habia que tener un poco de cuidado en los fuera de pista por las piedras que había debajo del paquetón de casi medio metro, pero aun tengo en el recuerdo tres o cuatro bajadas con nieve muy por encima de la rodilla pero de verdad, totalmente seca, suelta, impresionante en definitiva. Por pista, pues lo mismo de lo mismo, estado de la nieve “ideal”, la visibilidad perfecta, se veía el relieve perfectamente, a última hora ya un poco peor, pero con la nieve como estaba, daba lo mismo. A BuscaPeligru pude verle (para no verle de naranja) aunque no saludarle, difícil eso de encontrarle parado o a una velocidad razonable. El domingo no pude esquiar,

ni yo ni nadie, se oían los petardazos de las voladuras para descargar nieve, una horita para desenterrar el coche (y menos mal que lo había dejado a la salida de Eriste y con las cadenas puestas) y prepararle un caminillo para salir a la carretera. Más de 2h hasta Graus, pero con un paisaje impresionante, a las 7h30 en Madrid, solo puedo decir
“YO ESTUVE ALLÍ”. ¿Valió la pena ir desde Madrid para esquiar 1 día? ¿Vosotros que creéis? Salu2