Pues... sobre el Ebro, no voy a hablar, pan, porque no sé a ciencia cierta cómo están las cosas, pero precisamente este año, te rescato una noticia del lunes
El País 6/6/05. La sequía afecta ya a la política internacional. Portugal, que también sufre la peor escasez de agua desde hace 60 años, ha reclamado al Ministerio de Medio Ambiente seis millones de euros por los 300 hectómetros de menos que el Duero ha llevado este año a Portugal. El caudal de los ríos comunes se rige por un acuerdo de 1998 y ésta es la primera vez que España incumple el convenio. El Gobierno español pretende declarar el estado de sequía (si las lluvias en la cuenca del Duero han sido menos del 65% de la media de los últimos 10 años), lo que le permitiría eludir el pago. A la espera de los datos de lluvias, Medio Ambiente afirma que lo más probable es que haya que pagar porque se superará la cifra de lluvias.
Esta reclamación se hace con acuerdo a tratados internacionales que establecen caudales mínimos de paso de fronteras
Así las cosas, y recordando hace unos años la sequía que durante
3 años tuvo asolada la Cornisa Cantábrica, con restricciones de agua que duraron más de 10 meses para una población de más de 1.500.000 habitantes (en la que se llegó a tener suministro de agua de 6 a 9 h y de 18 a 21 h durante bastante tiempo), me da la sensación de que si hay agua de sobra, ésta no se sabe gestionar.
Como ves, no discuto que no haya agua, sino que si en dos cuencas históricamente caudalosas, caso de mal año, ésta en seguida se agota.
In vino veritas, in nive sanitas