En mi experiencia, me pasa esto por lo general:
En las primeras bajadas siempre siento ansiedad por bajar, con algo de miedo supongo que por ver si encadeno bien los virajes, y tratando siempre de no quemarme nada más empezar y hacer las primeras bajadas. Luego cuando me siento con algo de seguridad, tan sólo me dedico a perfeccionar el giro y disfrutar de la pista, segun sea para giros amplios (intentando emular algo de eso llamado carving,

), o bien para giros cortos en pendiente.
Y por último, intento no quemarme del todo, es decir, que cuando las piernas en un par de bajadas me dicen basta, da igual la hora que sea, se me acabó el dia de esqui. Esto normalmente es porque no he parado ni un minuto y me voy satisfecho.
Aparte de estas impresiones personales, claro, se puede hablar de la sensación de deslizarse con el viento de cara (poco), o de coger algo de nieve polvo, en la que parece que levitas sobre tus esquis. Por supuesto, no me olvido del paisaje, siempre bonito cuando la nieve rodea la montaña, sus pinos, el cielo...
Bueno, voy a llorar y ver algun video para no tirarme por la ventana pensando el a pendiente que tendrá
Un saludo a todos