Bua, con dos cohone!!!!
Venga pego aqui la
bibliografia censurada de este personaje, por si a alguien le interesa informacion que no ha pasado la criba de los massmedia:
Juan Antonio Samaranch
*Per Josep Maria Huertas Claveria
"Joan, mañana cuando hueso levantéis yo ya me habré ido y no pienso volver", le dijo Juan Antonio Samaranch al escritor Joan Llarch en La Curullada, un pueblecito de la Segarra donde los dos estaban destinados en 1938 como soldados de la 60 División republicana que mandaba al dirigente comunista José del Barrio. Y es que Samaranch ha tenido algunas veces una irresistible tendencia a huir cuando las cosas van mal datos, como también pasó en 1977. Fracasado el partido Concordia Catalana en su intento de sacar a algún diputado a las primeras elecciones democráticas, consiguió ser nombrado embajador en Moscú y puso tierra por el medio.
Juan Antonio Samaranch Torelló nació en Barcelona el 17 de julio de 1920, un día que siempre consideró providencial. Dieciséis años después, Franco se sublevaba contra la República; el 17 de julio de 1973 sería nombrado presidente de la Diputación de Barcelona y exactamente cuatro años más tarde dejaría el cargo para ir de embajador al entonces URSS, y el 16 de julio de 1980 fue nombrado presidente del Comitè Olímpic Internacional (COI).
El padre de Juan Antonio era un industrial textil que tenía la empresa Samaranch en Molins de Rei, empresa que haría aguas durante la crisis de los años setenta. El joven estudió el que entonces decían comercio y se convirtió profesor mercantil. Lo llamaron a hacer de soldado a los 18 años, pero se va fugar y pasó al bando franquista. En 1946 se cayó enfermo de tuberculosis, pero se cuidó y se dedicó más al deporte que a los estudios. Hizo alguna vez de boxeador, pero donde realmente se hizo un nombre fue como jugador de un deporte poco conocido, el jockey sobre patines, del cual se convirtió en seleccionador nacional. Espavilado, consiguió en 1952 montar un campeonato nacional de jockey en Barcelona. Con sus amigos Juan Vilà Reyes y Federico Gallo tenía tres cosas en común: hablaban siempre en castellano, querían hacer carrera dentro del régimen franquista y eran del Español.
Samaranch tenía a más fama de mujeriego. En 1955 fue nombrado concejal del ayuntamiento de Barcelona, pero en tomar posesión el gobernador civil del momento, Felipe Acedo, le dijo: "Joven, a mí los concejales me gustan casados" y, siempre obediente con el poder, se casó el 1 de diciembre de aquel año con María Teresa Salisachs en la catedral de Barcelona. Empezó a valorar mucho la información y se rodeó de un grupo de periodistas, y también alternó a los círculos de Madrid donde se hizo amigo del marques de Villaverde, el yerno de Franco, hasta el punto que al dictador lo hizo |nombrar delegado nacional de Deportes en 1966. Deporte y política siempre han sido una buena combinación en la vida de Samaranch.
En 1967 era ya procurador en Corts, mientras se dedicaba a participar en empresas inmobiliarias con un toque de especulación, desde la construcción del barrio de Ciudad Meridiana hasta el abortado proyecto de hacer una ciudad de vacaciones en la playa del Prat, donde tenía interés el banquero Jaume Castell. El 1973 Samaranch se convirtió en presidente de la Diputación de Barcelona, cargo que ocupó cuatro años, en el cual lo sorprendió la muerte de Franco ("soy franquista ciento por ciento", dijo en aquel momento). Listo cómo el hambre, vio que un futuro político no era posible, y fue a la URSS a labrarse un futuro paradeportivo consiguiendo los imprescindibles votos de los países entonces comunistas para ser nombrado presidente del COI.
Como han dicho algunos, su pasado fascista pareció borrarse cuándo otro 17, pero de octubre y de 1986, anunció que los Juegos Olímpicos de 1992 tendrían lugar en Barcelona. Dicen que llevaba al bolsillo una castaña, una costumbre habitual en él, tan supersticiosa como la de intentar que los hechos importantes de su vida cayeran en 17 de julio. Terminar del COI lo hizo un día antes, el 16 de julio del 2001. Cuatro meses antes, el Ayuntamiento de Lausana, la ciudad del COI, se opuso a una petición para que fuera declarado ciudadano de honor por su pasado franquista. El Ayuntamiento de Barcelona le había dar, en cambio, la medalla de oro de la ciudad unos años antes.
Que desmemoriados somos algunos, cuando nos conviene, no???
Saludos