A mi vuelta de las cumbres de S. Nevada, y por alusiones, me lanzo en defensa de "lo jurásico".
Leí en la última columna del País de ayer o antes de ayer un artículo sobre el libro, que ha pasado a ser, en U.S.A., un objeto jurásico.
En N.Y. Washington y en las grandes ciudades americanas los libros, para venderlos, los ponen al lado de las camisetas y las gorras.
Por otro lado, en las discotecas y sitios chic han puesto pantallas de tv en los servicios. La costumbre de leer en el excusado se está sustituyendo por la de ver la tele en esos sitios.
No me parece mala idea.Además, como las manos no están ocupadas en sujetar el libro y en pasar la página, no voy a decir que puedes hacer con ellas, para que Pepe Nevasport no me elimine este post, que últimamente está muy puritano, como el democristiano Butigliane, ese, el amigo del Polaco
Así los amantes de los libros, los que nos erotizamos al entrar en una librería o una biblioteca al ver esos tomos que se nos ofrecen generosos, repletos de sabiduría y de historias verdaderas o falsas, que eso es lo de menos, seremos una rara avis en el mundo, y disfrutaremos más.
Y a propósito de "avis": en una ocasión un defensa muy bruto del Real Madrid intentó hacerle un "caño" al inconmesurable Maradona, y el paisano de éste, Jorge Valdano, comentarista, a la sazón del espectáculo exclamó: ¿Desde cuando los pajaritos le disparan a las escopetas?
Pues eso digo yo en esta polémica ¿desde cuando el pajarito Sólonieve le dispara a la escopeta Nevasport?
Saludos, y leed libros. Si para ello hay que eliminar todos los bosques de la tierra, mejor, así no se sube a ellos el gilipollas de Tarzán....