Veo que mi querido hijo,como compensación por haberse bebido toda o casi toda) la grappa italiana y haberle pegado un tiento al jabugo de bellota/bellota por la gracia de mi mare, que le dejé en el apartamento de S.N. ha optado por ponerme en la "fachada" de los grandes reportajes nevasportianos
Yo soy hombre de tertulia y sobremesa, de ahí que me guste más contaros las cosas así en directo y en familia, pero le proporcionaré los datos y también las fotografías para que haga un reportaje apañado.
Coño, que gusto da disponer de la ñ

porque en el ordenador del hotel de Gstaad esa letra no existía y se me desconfiguraba el teclado cada dos por tres, hasta el punto de que mis textos más parecían juveniles SMS que narraciones de un viajero al estilo de los que a comienzos del siglo pasado recorrían tranquilamente Europa bien provistos, por supuesto, de pagarés de sus banqueros que hacían efectivos en cualquier lugar de Europa.
La verdad es que la semana ha dado para mucho. Dos días de esquiada en el Saanenland ( Berner Oberland) y otros dos en la parte francesa de la zona (Alpes Valesianos), concretamente en les Diablerets, más un día de regalo en el glaciar 3.000 de nieve y vistas maravillosas y gracias a la pertinaz lluvia del lunes 7, una visita a Interlaken (fea pero situado en un entorno único) y a Berna, la capital de esa república federal poco dada a capitales, pero alguna hay que poner.
En Suiza, al menos en esa parte, el esquí es distinto. En esa zona si vas a esquiar casi tienes que pedir perdón porque los campesinos que cuidan sus vacas(rosadas las del Oberland que dan Emmental y blancas con lunares negros, de Friburgo, que da el Gruyére. Yo cría de chico que las vacas blancas y negras daban café con leche, pero no es así, aunque la diferencia de color de la vaca hace un queso distinto) no necesitan a los esquiadores para vender su queso.
Es muy difícil encontrar ropa de esquí en la subyugante Promenade donde están Prada, Hermés, Ralf Laurent, Dior, etc. antes encuentras un pareo para ir a las Molucas que una ropita para esquiar.
Pero sin embargo, la nieve está ahí. En calidad y cantidad. Dos grandes dominios esquiables separados apenas por 20 km, que disponen de glaciar y todo y una extensión de cerca de 500 km de pistas entre Gstaad y Les Diablerets.
Pistas amplias, fáciles, aptas para todos los públicos ( en Gstaad se presume de nivel de chequera no de nivel de esquí) con paisajes abiertos, amplios y colinas redondeadas con magníficos abetos.
Todo para que los "ruskys" y los "polskys" (rusos y polacos) que están invadiendo Suiza saboreen nieves más amables que las suyas entre la visita al banquero, la compra en las lujosas boutiques y una cena por ejemplo en el Ciervo de Rougemont (ya os daré algunas señas interesantes

)
Cuerpos musculosos altos, de ojos azules con pómulos prominentes llenan las saunas y piscinas de agua caliente y te ceden el paso con una reverencia en los cruces de las pistas, por cierto donde suele haber muy poca gente.
Lo mismo esas estaciones no son rentables, cosa que no me creo en un país que atesora el 25 % de los ahorros de todo el mundo ( que ahorra, claro).
Lo mismo llevaba razón un memo que decía defender la cornisa cantábrica española ( con ñ) contra las estaciones de invierno, en una larga y estúpida carta al director del País del sábado pasado.
Venía a decir que las inversiones en estaciones de invierno no son rentables, y que parecen programadas por ese cuñado idiota que tienen las familias.
Leía dicha memez en el avión pasando sobre Lyon y en medio de unas apañaditas turbulencias ( siempre hay turbulencias en esa zona, a ver si va a ser el triángulo de las Bermudas del esquí

) y a punto estuve de decirle al piloto: un paracaídas que me quedo por aquí.Porque lo grave no es ser pobre ( en Gstaad todos somos pobres) sino necio.Y es una necedad de toda necedad ir contra estos paraísos que dan diversión y dinero ante la valancha, que ya está comenzando, de gente de los antiguos paises del este comunistas que han decubierto ciertos vicios del sistema capitalista.
Aprovechemos este maná que viene del este y pongamos nuestras estaciones de invierno en condiciones de recibir a quien sabe valorar lo que es la nieve, que por supuesto es algo más que un aquapark.
Saludos