Hola a todos:
El ano (perdòn escribo desde suiza) decidì no escribir màs en este foro donde el pensamiento ùnico nevarsportiano (ya sabeis: sôlo nieve y buen rollito) reprime duramente mediante manipulaciones intolerables a la libertad de expresiôn, las opiniones discordantes, bajo el sistema, entre otros, de "editar" o sea modificar post que no son propiedad intelectual de nevasport, sino de los que escribimos en su foro llamado "libre".
? Os imaginais al editor de 100 anos de soledad reeditando la famosa obra de Garcîa Marquez?
Pero por otro lado estimo que puedo/debo aportaros algo a esto que nos une, que es la aficiôn por el esquî. Al fin y al cabo ( y a mi pesar) son mâs de medio siglo sobre unas tablas, de nieve que no de teatro, y una experiencia que pongo a vuestra disposiciôn para lo que deseis.
A la hora en que muchos de vosotros hacîais de Reyes Magos yo veîa amanecer sobre las esplêndidas vistas y pistas del Saanenland haciêndome unos largos en la piscina de agua caliente. No tenia nada mejor que hacer, porque para mis hijos, los reyes son nevasport
Ando por gstaad, ese sitio donde las vacas cambian de color para producir quesos diferentes ( emmental o gruyêre) y el Rin y el Rôdano, ambos hijos de un mismo padre alpino, delimitan su territorio creando una zona de paz, belleza y tranquilidad, me parece que ûnica, en el mundo.
Gstaad me recuerda mucho a Mêgeve, aunque mäs bonita y lujosa.Igual que yo opina Jonny Holliday, el viejo patillas, que ha trasladado su residencia desde aquella a êsta, quizâ mâs por la benevolecia del fisco suizo que por la tranquilidad de la zona.
Nada mäs llegar el sâbado pasado me fuî a dar una "promenade" por la "Promenade", auntêntica via del lujo:Hermês, Rolex, Cartier, Prada y demäs etceteras.
Por cierto que en Prada habîa un moro practicando la "alianza de civilizaciones" de zapatero a base de llener bolsas y mâs bolsas rodeado de guardaespaldas.
Me tomê un cafelito con un sutil hojaldre en Charly's y vi un rato jugar al gstaad contra otro equipo al hockey sobre hielo.
La manana de reyes a las 9:30 ya estaba en pista, tras un desayuno en el que sôlo pude tomar emmental pero no gruyêre porque los paisanos de por aquî no les gusta que los agujeros del gruyêre (menos grandes y abundantes) y su sabor mâs fuerte se mezclen con los del emmental de sabor mâs dulce.Bueno, eso sôlo lo permiten en la fondue, donde una sabia dosificaciôn d ambos puede hacerla sublime. pero de eso ya os hablarê otro dîa.
Por estar en saanen (1010 m) tomamos un telesilla que estâ a escasos km del hotel y nos plantamos en egli (1557 m) y desde allî, enlazando varios remontes nos dirigimos a la zona de la Videmannette a 2.151 m.Es como esquiar, para los que conocâis sierra nevada, ente la Higuera y pradollano.
Tiempo cubierto pero con mucha visibilidad, abundante bosque y un pasiaje impresionante.
Desde la Videmannette bajamos una larguîsima pista hasta Rubloz y luego a Rugemont (992 m).
La subida hasta La Videmannette, la hicimos en una vestusta cabina cwA idêntica a la que los vândalos de S.N. estân cambiando. Ni la banca suiza ni los fondos cantonales dan pasta sin lîmite para orgîas de inversiones polîticas.En ella, y a pesar de que estâbamos sôlos, se nos metiô una agradable pareja. Tuvimos suerte esta vez, porque en otra ocasiôn en La Tania a punto estuvimos de compartir cabina con la reina Sofîa diable:
Sin el glamour de la griega pero mucho mäs interesantes, nos dijeron que se habîan metido en nuestra cabina porque nos habîan visto bajar muy deprisa (debieron decir a nuestra edad, pero se lo callaron), pero esto lo tomê por un cumplido, pues ella, que se jubila el ano que viene es profesora de la escuela suiZa de esquî ( en activo a pesar de su edad) y su pareja, un ceturso de gstaad bastante mayor que ella.
De Espana sôlo conocîa granada y Sierra Nevada, donde habîa subido al Puerto de la Ragua en bicicleta no hace muchos anos.Ni Baqueira ni leches.Por eso me da pena que S.N. mi tierra, no aproveche ese tirôn internacional que tiene para promover su sierra y su nieve.
Simpâtica pareja a la que dejamos para largarnos al otro confîn de la zona saanen-gstaad.
Tîpico diseno de estaciôn suiza. Unas cuantas pistas largas entre rojas y azules para uso de todos los pûblicos y el que quiera aventura pues la tiene fuera de pista.
El ûltimo trozo de la bajada hasta Gstaad estaba fatal pues habîa llovido, pero un "exquisito" olor a boniga de vaca me recordô que esquiâbamos literalmente sobre los excrementos de ese animal cuya poblaciôn en este lugar supera a la humana.
No habîamos tomado nada y estâbamos esquiando desde las 9:30 sin parar por lo que tras la subida en la cabina de Gstaad a Egli pasadas las 2 de la tarde hicimos parada y fonda en uno de los restaurantes de montana de la zona.
Bella posadera de cuerpo bien formado, sonrisa câlida y esplêndidos ojos verdes ( no se de que color tendrân los ojos las vacas por aquî) nos trajo la carta con el menû del dîa:
30 gr.de caviar sevruga: 520 CHF
1 botella de chateau lattour: 240 CHF
Y lo mäs divertido del caso es que el restaurante estaba a rebosar. Ninos, abuelos, adolescentes, matrimonios, suegros y suegras todos con el menu del dîa
Menos yo. Nunca me ha gustado el horrible sabor a pescado de esa mermelada de mora.Me pedî medio litro de cerveza, unas salchichas vienesas con patatas (13 CHF) y para hacer la digestiôn 2 dl (en realidad fueron 4 dl, porque a esa alturas a la vaca, o mejor dicho a la maesonera de ojos verdes ya la tenîa en el bote) de marc de Valais, la grappa de estos andurriales.
A nuestro lado habîa una pareja que se notaba satisfecha del "menû del dîa". Ella una jovencîsima eslava con mâs marcas en la ropa que el mono de Alonso y êl un "maduro" de buen ver, requemado por el sol.
Mi mujer aprovechô para lanzar diatribas contra los maduritos que con un simple "menû turîstico" causan impacto en las ambiciosas adolescentes.
Yo mâs antiguo ( y tal vez pensando que ninguna jovencita vale un menû turîstico) creîa que se trataba de un carinoso padre separado y millonario que pasaba unos dîas con su hija, internada en un colegio de los alrededores, donde por cierto se formô ( o se deformô, que eso nunca se sabrâ) Lady Di.
Pero la sopresa estallô cuando el madurito se puso el traje de la acreditada-y ûnica- Escuela de Esquî Suiza y ella sacô un impresionante fajo de billetes de CHF y pagô la cuenta.
Y pensar que en las escuelas de esquî de sierra Nevada se contentan con un montadito en el Cartujano....
Seguimos esquiando hasta las 4 y media de la tarde. Pasamos por delante de una cabanita cuyo propietario (potestante seguramente) habîa hecho grabar sobre la madera:
"L'Eternnel cèst mon berger, rien ne me manquerais pas"
Y pensê que vaya con el pastorcito, que a unas ovejas las alimenta con caviar y vino francês y a otras las mata de sed.
Sauna, nadada en la piscina de agua caliente y comida mejicana en el hotel.
Forfait de dîa 36,50 euros.
Eso fuê antesdeayer. Hoy hemos ido a Interlaken y a Berna porque llovîa a cântaros.
Saludos.