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GEPESERO
Si esto pasa en España nos llaman tercermundistas




pone 60 kms/horaCita
freeskirider
Con vientos de 90 kms por hora??????
Pero bueno...si eso es un huracan
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Edelweiss
pone 60 kms/hora
Buff, la de veces que habre pensado yo: y si esto se cae?
Y siempre decimos: Bah, eso no pasa nunca!
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GEPESERO
Si esto pasa en España nos llaman tercermundistas

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SnowCowboy
Por lo que entiendo de la notícia es un descarrile en toda regla.
El tema del viento como posible causa. He sido conductor de telesilla y tengo las titulaciones. Todos los telesillas tienen un dispositivo de alarma que "salta" cuando el anemómetro, dispositivo normalmente situado en la parte dónde el viento afecta más, marca más de 15 m/s, aproximadamente unos 60km/h. Algunos se paran automáticamente cuando se pasa esa velocidad de viento.
La gestión de esas alarmas es más complicada de lo que parece. Nos encontramos en alta montaña invernal y con elementos que se escapan de nuestro control. Para ello se establecen unos procedimientos.
Lo que se hace normalmente es avisar al responsable del departamento o al director técnico de la estación y éste es quien, con los datos que se le dan, autoriza la puesta en marcha. Quieras o no tienes que volver a arrancar la silla pues con la línia cargada de gente, por lo menos tienes que evacuarla.
Ahora bien, el viento no tiene ni madre ni padre. Es un cabronazo. Lo que se hace normalmente es una vez se ve que hace aire es ir controlando lo que hace. Para ello en algunas estaciones existen unos partes dónde el conductor o en su defecto un ayudante va apuntado las marcas de viento por tiempos establecidos. Con ello se puede ver la tendencia del viento a subir, a bajar, a si es racheado o constante. Normalmente se está muy al tanto de todo y se procede con total diligencia. A veces.. NO. Hemos tenido una silla abierta con rachas pasando de largo los 90 por hora, y viento sostenido de 70. En esa silla en particular sólo hay un punto que le afecte muy negativamente y por suerte es un voladizo sin pilonas, dónde la silla se zarandea bastante pero se disminuye muchísimo el riesgo de descarrile por el voladizo. Hay que ver mucho también cómo le afecta el viento a la silla. Si el viento por ejemplo viene de detrás y es constante se puede "aguantar" con la silla abierta pasando del límite. Pero si es ladeado y muy racheado con aceleraciones de 5km/h a 55Km/h cierras.
La putada del viento es que no te avisa, no lo ves pero está ahí. Puedes tener la silla abierta cerca del límite, te haya rebasado un par de veces el límite pero manteniéndose por debajo casi todo el tiempo y sigues con la silla abierta porque no hay peligro. Y de repente puedes tener sin previo aviso un rafagón inhumano que te ponga los pelos de punta, la aguja del anemómetro por las nubes, la silla de lado y la mano encima del botón de paro apunto de reventar el cuadro.
Como anécdota, recuerdo un dia que de repente y salida de la nada, vino una ráfaga que descarriló un telearrastre cargado de gente y zarandeó las sillas de toda la estación de una manera brutal. El viento aquel dia estaba muy calmado, nos pilló a todos por sorpresa. Se repitió una vez más y se piró. Así, tal como lo leéis.
Con este ladrillo simplemente quiero que veáis lo complicado que es a veces trabajar ahí arriba y que todos puedan disfrutar de nuestro deporte favorito.
PD: Aún con rachas en cotas altas de más de 100 por hora he tenido clientes reclamándome por qué no abría la silla. Se lo explicas y te dicen que no hace tanto aire y que mientes. Te dan ganas de arrancar la silla y subirlo a ver si se estampa. Luego quieres darle dos hostias. Después de medio segundo te das cuenta que el tipo con el que hablas no tiene ni idea de dónde está, no tiene por qué saberlo y le deseas un buen dia de esquí en las sillas que están abiertas.
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SnowCowboy
Por lo que entiendo de la notícia es un descarrile en toda regla.
El tema del viento como posible causa. He sido conductor de telesilla y tengo las titulaciones. Todos los telesillas tienen un dispositivo de alarma que "salta" cuando el anemómetro, dispositivo normalmente situado en la parte dónde el viento afecta más, marca más de 15 m/s, aproximadamente unos 60km/h. Algunos se paran automáticamente cuando se pasa esa velocidad de viento.
La gestión de esas alarmas es más complicada de lo que parece. Nos encontramos en alta montaña invernal y con elementos que se escapan de nuestro control. Para ello se establecen unos procedimientos.
Lo que se hace normalmente es avisar al responsable del departamento o al director técnico de la estación y éste es quien, con los datos que se le dan, autoriza la puesta en marcha. Quieras o no tienes que volver a arrancar la silla pues con la línia cargada de gente, por lo menos tienes que evacuarla.
Ahora bien, el viento no tiene ni madre ni padre. Es un cabronazo. Lo que se hace normalmente es una vez se ve que hace aire es ir controlando lo que hace. Para ello en algunas estaciones existen unos partes dónde el conductor o en su defecto un ayudante va apuntado las marcas de viento por tiempos establecidos. Con ello se puede ver la tendencia del viento a subir, a bajar, a si es racheado o constante. Normalmente se está muy al tanto de todo y se procede con total diligencia. A veces.. NO. Hemos tenido una silla abierta con rachas pasando de largo los 90 por hora, y viento sostenido de 70. En esa silla en particular sólo hay un punto que le afecte muy negativamente y por suerte es un voladizo sin pilonas, dónde la silla se zarandea bastante pero se disminuye muchísimo el riesgo de descarrile por el voladizo. Hay que ver mucho también cómo le afecta el viento a la silla. Si el viento por ejemplo viene de detrás y es constante se puede "aguantar" con la silla abierta pasando del límite. Pero si es ladeado y muy racheado con aceleraciones de 5km/h a 55Km/h cierras.
La putada del viento es que no te avisa, no lo ves pero está ahí. Puedes tener la silla abierta cerca del límite, te haya rebasado un par de veces el límite pero manteniéndose por debajo casi todo el tiempo y sigues con la silla abierta porque no hay peligro. Y de repente puedes tener sin previo aviso un rafagón inhumano que te ponga los pelos de punta, la aguja del anemómetro por las nubes, la silla de lado y la mano encima del botón de paro apunto de reventar el cuadro.
Como anécdota, recuerdo un dia que de repente y salida de la nada, vino una ráfaga que descarriló un telearrastre cargado de gente y zarandeó las sillas de toda la estación de una manera brutal. El viento aquel dia estaba muy calmado, nos pilló a todos por sorpresa. Se repitió una vez más y se piró. Así, tal como lo leéis.
Con este ladrillo simplemente quiero que veáis lo complicado que es a veces trabajar ahí arriba y que todos puedan disfrutar de nuestro deporte favorito.
PD: Aún con rachas en cotas altas de más de 100 por hora he tenido clientes reclamándome por qué no abría la silla. Se lo explicas y te dicen que no hace tanto aire y que mientes. Te dan ganas de arrancar la silla y subirlo a ver si se estampa. Luego quieres darle dos hostias. Después de medio segundo te das cuenta que el tipo con el que hablas no tiene ni idea de dónde está, no tiene por qué saberlo y le deseas un buen dia de esquí en las sillas que están abiertas.
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