Me lo pones que ni pintado para colgar un par de fragmentos del que fuera gran Alpinista Gastón Rebuffat. Lamentablemente ya no está entre nosotros.
El atractivo de la alta montaña no resultaría tan grande si no tuviese el atractivo del misterio. Desde hace siglos las nieves eternas hacen soñar a los hombres. Antes eran "montañas malditas" para los habitantes que vivían atemorizados a sus pies, hoy son "jardínes de ensueño" para el hombre moderno, agobiado por cifras, velocidad y ruido. Todavía constituyen un mundo aparte, un mundo por encima del mundo. Las montañas diseminadas por la Tierra son las mas hermosas e inútiles formaciones del planeta, excepto para los geógrafos. No se puede vender nada allí ni vivir en ellas. En su esterilidad las montañas parecen creadas únicamente para hacernos felices, porque el hombre no sólo se alimenta de trigo, petróleo y acero; también debe de alimentar su corazón.
Gastón Rebuffat
"En una porción de tierra, de pie sobre la cima que ha llenado de encanto sus noches, el joven alpinista ha izado su cuerpo y su corazón, su alma y sus sueños. Una extensión de nieve y roca que se pierde de vista, se ofrece ante él, en el silencio y el misterio del infinito. Las montañas constituyen un mundo aparte: son menos una parte del planeta que un reino independiente, insólito y misterioso, en el que las únicas armas para aventurarse en él son la voluntad y el amor... Fisuras, chimeneas, placas, extraplomos... El joven montañista ha dado lo mejor de sí mismo para subirlos. Ahora contempla todo, mientras siente una creciente alegría que desconocía, pero cuya existencia confusamente necesitaba. La sangre hierve en sus músculos, su corazón late de emoción, el aire es limpio, el sol derrama sus caricias, y al final de un cabo de cuerda descubre una bella y seria amistad: la del compañero de cordada. Y si las brumas y las nubes cubren la tierra de los demás, este reino le pertenece por un corto instante, un reino al que siempre volverá. Una victoria sobre la tierra, sobre él mismo, una recompensa del cielo por su esfuerzo"
Gastón Rébuffat