Hace mas o menos un año escribí esta historia porque asi me lo pedia el cuerpo.... Hoy como estoy romanticona y melancolica os la cedo para que la disfruteis conmigo.
Me van a matar!!!
Cuando miras fijamente a los ojos de alguien, puedes saber más incluso de lo que cuenta y muchas veces,la vida de uno despierta en la retina.
Me había prometido, que no acababa el año 2006 sin ir a esquiar, es algo que deseaba hacer toda la vida y por circunstancias de la vida no lo había hecho. Tome la decisión, de ir a Jaca y pasar allí la nochevieja, que anunciaba que por fin ese dichoso año acababa para mi, … y toda la historia comienza aquí …
Salí de mi ciudad a las seis y media de la madrugada del 31 de diciembre y tomé mi destino hacia Jaca, durante todo el camino iba emocionada como una niña pequeña, a la que llevas a la feria, cuando llegue a Jaca, unos amigos a los que solo conocía por Nevasport, me llevaron a las pistas de Astún, llegamos muy tarde, mas o menos a las dos del mediodia, pero a mi no me importaba, quería esquiar antes de que acabara el año, era una promesa que me había hecho.
“Pero como vas a ponerte a esquiar ahora, es muy tarde, no merece la pena alquilar todo el equipo para lo que queda” pero no les hice caso, allí que me fui, toda convencida y allí estaba EL.... Sus ojos eran increíblemente bonitos, tremendamente cautivadores, arrebatadoramente dulces,irremediablemente seductores, extrañamente adictivos y de un verde que, de tan verde, se me antojaron azules.
Me gustó desde el primer instante que lo vi, se ofreció a enseñarme a mantenerme de pie encima de los esquís y yo por supuesto acepte encantada, no sabia quien era, pero todo me daba igual, solo deseaba que estuviera cerca de mi.
Cuando cerraron la pistas, volvimos a Jaca y nos fuimos a tomar algo antes de la Gran cena, confiaba en que el viniera, pero no fue así, y espere impaciente que llegara el momento de cenar para volver a verle.
Aquella noche le conocería bien, aunque por su mirada, que nunca me engañó, me pareció conocerle de siempre. Hay veces que las miradas dicen más que lo que tú mente alcanza a pensar y más tarde a articular con la boca.
Todo indicaba que esa noche iba a ser especial, la gente era magnífica, el ambiente agradable, y a mi lado un sitio libre ¿Se sentaría a mi lado? ....Pues si, se sentó a mi lado y hablamos durante toda la cena, ingenié mil tretas para hacerme con su número de teléfono por si acababa la cena y no volvía a verlo, aún esbozo una sonrisa cuando recuerdo el mensaje que me envió ...“Esta buena la carne eh!!!”... se que no suena muy romántico, pero a mi me lo pareció.
Seguimos la noche, y nos fuimos a un pub de Jaca, allí me encontraba, entre risas, tabaco, música y alcohol. Luchando con mi timidez y con su mirada en la distancia, intentando no mirarle mucho pero mirándole demasiado, intentando pasarle desapercibida mientras le gritaba con mis gestos,intentando esconderme entre la gente cuando sólo estaba él.
Le perdí varias veces de vista, iba y venia, y pensé que, lo que yo sentía no era mutuo, pues no se acercaba a mi, pero ya de madrugada me sugirió que no perdiéramos solo unos pocos, que no le gustaba estar con tanta gente y eso hicimos un grupo reducido entre los que estábamos el y yo.
Entramos en un bar donde ponían música lenta y por fin conseguí que me cogiera para bailar … sentirme cerca de el, oler su perfume … no podía evitar una sonrisa que por supuesto me delataba. Desde ese momento no nos soltamos de la mano, bailamos juntos unas cuantas canciones y por fin después de una eternidad… me besó … aun siento escalofríos cuando recuerdo aquel beso, fué el beso mas tierno que me han dado nunca.
Acabamos la noche buscando un lugar donde tomar un chocolate caliente, pero no lo encontramos y nos fuimos a descansar … juntos.
El resto del fin de semana fue maravilloso, parecía que lo conocía de toda la vida, acababa de encontrar la mitad que me faltaba, por fin había merecido todo la pena. El día dos me volvía a mi ciudad con la incertidumbre de si lo volvería a ver, con el corazón en un puño porque me separaban de el 500 kilómetros.
La vida es caprichosa y te pone en el camino personas con las que jamás te has cruzado y que probablemente sepas que nunca vuelvas a hacerlo. ¿Qué hacer entonces cuando te vuelves loco por volver a ver sus ojos y que tú nariz se llene de su olor? ¿Cómo volver a ver a alguien del que deseas conocer todo y todo lo desconoces? No hay que dejar a la vida decidir por tí... Ni al destino ganar tú propia partida. Yo aposté y gané y ahora duermo menos y sonrío más... Conozco cada rincón de mi casa por incómodo que sea e invento excusas absurdas para seguir descubriendo otros. Ahora veo verde a todas horas y huelo a chocolate todo el tiempo... Y le conozco… Porque me hablan sus ojos que nunca mienten...
y lo que dicen…¡¡ME GUSTA!!
Besos para todos los que compartieron la nochevieja del 2006 con nosotros, gracias a cada uno por hacer de ese viaje, un viaje muy especial y gracias como no a Nevasport por hacer posible historias como la mia.
Y ahora voy a buscar billete para algun lugar lejano, porque el de los ojos verdes cuando vea esto me va a mataaaaarrrrr....