Quita, quita, si no es eso, Trynity, pero... ¿qué esperas que diga la gente?
Para alguien que no estuvo, lo único que ve es que te molestó que se hiciera de noche y te pincharas con las aulagas (lo cual no es falta de planificación) y que hubiera gente sin frontal (eso sí es falta de precaución o exceso de confianza, y entre los 'culpables' estoy yo).
Y para los que sí estuvimos, sólo vemos que cuando la cosa se está poniendo chunga porque estamos sin luz y en mitad de los matojos (
que no perdidos), hay gente que se pone nerviosa, con lo que crispa a los demás (a los que se dejan encrispar, claro). Y que conste que yo a ti no te oí levantar la voz, hubo alguien que sí habló de mala manera en cierto momento (y que Gracias a Dios no le hicimos caso sobre la dirección a tomar) pero... a oscuras... ¡como que no sé quién es!
No es que esto no sea lo tuyo, Trynity, ni mucho menos. Esto es para todo el mundo que se lo quiera tomar como un deporte y sobre todo como una forma de vida. Aquí lo único que está pasando es que estás dejando en evidencia (desde mi punto de vista) que eres bastante novato (no es despectivo!). Dicho en otras palabras: que eres un piloto todavía con "pocas horas de vuelo". Un buen piloto tendrá que enfrentarse tarde o temprano a un aterrizaje con niebla, y a volar con tormenta. Y eso no es falta de planificación, es simplemente que tarde o temprano te va a pasar. Igualico que en la montaña.
Sí: puedes hacer excursiones siempre por vereda, y no pincharte nunca. De hecho, yo soy de los que odio salirme de la vereda 'por acortar camino' porque siempre termino echando más rato que dando el correspondiente rodeo por la vereda, pero eso no quita que me cabree por ello, o que le eche la culpa a nadie, etc. Aún recuerdo una excursión en Sierra Elvira que hice con Migue (que estuvo en el Lucero también), que nos metimos en un berenjenal increíble que no podíamos andar ni pa'lante ni pa'trás. Eso sí que fue pincharse por todas partes. Y cuando llegamos por fin a Pinos Puente a echar un cafelito... ¡UNA PANSÁ DE REIR! Claro, ¿qué se puede esperar si no?
Tampoco me gusta que me llueva; o que después de subir 2000 metros me encuentre una calima que me tapa todo el horizonte; o que llegando a mi destino me tenga que volver porque un compañero no puede con su alma; o quedarme sin agua en pleno verano. Pero joder, son cosas que pasan. Lo del Lucero ha sido la décima parte (sin exagerar) de la pérdida que sufrimos David, Migue, Ramón y yo este verano en los bosques de la Loma del Calvario, en plena noche cerrada-de-que-te-cagas. No nos quedó otra que seguir sorteando ramas y piedras hasta encontrar la vereda, y luego seguirla hasta el refugio del Aceral. Y cuando por fin llegamos a él, a eso de las 10 o 11 de la noche, por fin te relajas y te ries del puteo que acabas de pasar.
Por eso yo he dicho lo de "esto quizás no es para ti". No me refiero a la montaña, sino a la 'aventura en la montaña' acompañado de amigos que no lo llevan todo milimétricamente atado y reatado. Conforme te pasen más como ésta (y mucho peores) irás aprendiendo a convivir con esos 'contratiempos', a aprender de ellos y, lo que es mejor, a disfrutar de ellos (cuando sales del marrón, claro).
He dicho.