A partir de ahora y aunque parezca pronto y exagerado, cada día suelo mirar las montañas, respirar el fresco aire que se va colando por las ventanas y esperar a que un día levante la vista y vea caer los primeros copos, que más tarde se convertirán en las laderas nevadas donde cada uno, desde el principiante al más extremo de los esquiadores puedan dar rienda suelta a sus fantasías blancas.
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Acebo
Otoño en Pau
Mosquetón
Llegando
Fall Day
Tea Time