...aquella tarde remota en que su padre la llevó a conocer el hielo.

...aquella tarde remota en que su padre la llevó a conocer el hielo.
Carme nos hace una nueva reflexión sobre su amor a los paisajes nevados.
No han pasado cien años de soledad, aunque la imagen parece de un tiempo remoto. A lo sumo, serán cuarenta y tantos.

Los primeros, de pertinaz sequía franquista. Los últimos, de cambio climático posmoderno. Es que no llueve (ni nieva) a gusto de todos. O, como dicen en mi Madrid de adopción, hay que joderse.

La niña de los mofletes pelargón que mira fijamente el hielo con la clarividencia de quien intuye: "Esto me mola", cuando ni siquiera sabe hablar (ni existe la palabra "mola", excepto en alguna gran avenida de su ciudad), soy yo.

Así que imagino que el paisaje que no se ve es el de Andorra o la Seu, donde vivíamos entonces (de ahí mi afición indeleble a los prados verdes y a las laderas blancas).



Foto:
Album Familiar de Carme. ©

1 Comentarios Escribe tu comentario

  • #1
    Fecha comentario:
    15/04/2008 21:37
    #1
    Bonito y nostalgico articulo.
    Gracias

    karma del mensaje: 14 - Votos positivos: 1 - Votos negativos: 0


Escribe tu comentario





 

Si este mensaje tiene un solo insulto, no te molestes en enviarlo, porque será eliminado.
AVISO: La IP de los usuarios queda registrada

Los comentarios aquí publicados no reflejan de ningún modo la opinión de Retro Ski. Esta web se reserva el derecho a eliminar los mensajes que no considere apropiados para este contenido. AVISO: La IP de los usuarios queda registrada, cualquier comentario ofensivo será eliminado sin previo aviso.



Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia y nuestros servicios analizando la navegación en nuestra web. Si continúas navegando, consideramos que aceptas la Política de Cookies x