Sierra Nevada, Grandvalira, Masella y Pyrénées 2000 son las cuatro estaciones de esquí de la Península Ibérica, en concreto al sur de los Pirineos, en las que podemos esquiar de noche. A mediados de los 90 también Formigal puso en marcha esta modalidad, pero actualmente ya no es así.
El esquí nocturno es posible gracias a las potentes instalaciones de iluminación artificial, pero… ¿Cómo es esquiar de noche? ¿Cuándo es posible hacerlo? ¿Quienes son sus usuarios? Doy respuesta y dejo unos breves consejos.
¿Dónde podemos esquiar de noche con iluminación?
En Sierra Nevada, los pioneros en activo.
Sierra Nevada, la pionera en la península ibérica en su apuesta por el esquí nocturno, incluyendo esta modalidad en dos pistas en 1994. Actualmente, ilumina su pista de esquí de El Río por la noche. Son 3,3 kilómetros de pistas esquiables que ofrecen un desnivel de 600 metros. También se abre al esquí nocturno la pista Maribel, con 2,5 kilómetros de bajada desde Borreguiles. Habitualmente, los jueves y los sábados de 19 h a 22 h.
Para competición también tiene equipados con iluminación el half-pipe y la pista Neveros.

En Andorra.
Grandvalira, en el sector del Pas de la Casa (vertiente norte de los Pirineos-siendo estrictos no sería Península Ibérica), lo hacen en la pista de esquí Tubs (azul) con acceso por el telesilla La Solana.
Se practicaba esquí nocturno en el Pas a inicios de los 90, junto al teleesquí Font Negre. Normalmente, un día a la semana coincidiendo con la bajada de antorchas por parte de la escuela de esquí. Pero se dejó de practicar en esta zona a finales de los noventa.
La modalidad se amplió y trasladó en 1997, cuando se ponía en marcha la iluminación del estadio de competición FIS Vildomat de Pas de la Casa. La iluminación se renovó en 2017 y se utilizaba para carreras nocturnas, normalmente de veteranos, y para entrenos de clubes. Sin embargo, a día de hoy la opción de entrenos en nocturno no está operativa.
Ya en el 2012 se modificó el trazado del telesilla Solana, se instalaron luces Leds en las pilonas y dos días a la semana, viernes y sábados, se abre a la práctica del esquí nocturno.
Para la presente temporada 2024-2025 abren el telesilla La Solana y la pista a la que da acceso. Del 26 de diciembre al 5 de enero, todos los días. Del 9 de enero al 1 de febrero, de jueves a sábados. Del 6 de febrero al 9 de marzo, todos los días. De 5 de la tarde hasta las 20 h.
Hay una segunda zona, el Sunset Park Peretol, que se abrió en el 2014, reservada para freestyle exclusivamente, que abren de martes a domingo de las 15 a 21 h. En aquel momento era el único snowpark nocturno de la Península y de toda la cordillera. El Peretol está situado en Grau-Roig, vertiente sur de los Pirineos, así que esta parte sí que realmente es Península Ibérica.
En los Pirineos orientales.
Dos estaciones: Masella, en la Cerdanya (Girona), y Pyrénées 2000, en la Alta Cerdanya (Pirineos Orientales de Francia).
Masella, considerada la “capital del esquí nocturno” de los Pirineos, por desnivel y por número de kilómetros esquiables. Se inauguró en diciembre de 2013, un total de 13 pistas que suman 10 km, con 6 remontes para 420 m de desnivel. Abren los jueves y sábados de mediado diciembre hasta la primera semana de marzo, de 6 de la tarde a las 9 de la noche. El esquí nocturno se complementa con eventos après-ski en el pie de pista, lo que incluye restaurantes abiertos, bar chill-out para copas y DJ en directo. Muy recomendable.
Y finalmente, al límite de la Península Ibérica, casi en la vertiente norte de la cordillera, está la estación de Pyrénées 2000, unida al dominio de Font-Romeu. Desde la temporada 2015-16, ofrece esquí nocturno. Se ilumina la pista roja Les Gentianes, homologada FIS, de 700 metros de largo y accesible por el telesilla estrenado a finales de 2024. Abierto todos los viernes y sábados de 18:00 a 21:00 y durante las vacaciones escolares de Navidad. A principios de enero, hasta hace dos años, se celebrava el Ladies Night Tour y el Gentlemen Night Tour, un prestigioso eslalon paralelo organizado por la Federación de Esquí Francesa (FFS).
Aparte de estas tres estaciones, tal como se indicaba al inicio del artículo, hay que recordar que en Formigal inició su actividad de esquí nocturno a mediados de los noventa. Se abría la pista Selva (verde) pero desde hace unos años dejó de practicarse el esquí en modalidad nocturna. Actualmente, se usa en modalidad nocturna para la actividad “tobboganing".
En los años setenta, también en Valdesquí se realizó la modalidad de esquí nocturno. Actualmente, se están planteando recuperar esta modalidad.
Además, también es posible la práctica ocasional de esquí nocturno en Vall de Núria, en la pista azul Les Creus, aunque solo una noche al año, durante el evento La Nit del Papu. Y todavía más ocasionalmente, en Porté Puymorens. Lo hacen en una pista verde en fechas señaladas de Navidad o durante las vacaciones escolares.
Por cercanía abría que añadir una pista de debutantes en les Angles, pero ya no es Península Ibérica. Sería el mismo caso que la vecina La Quillane, previa reserva y solamente para clubs o empresas.
¿Quienes son sus practicantes?
Por lo general, público muy variado. Por supuesto, siempre está presente el esquiador curioso que quiere experimentar con el nocturno, pero hay cuatro grupos que se identifican claramente como practicantes "tipo" de la sesión nocturna.
Por ejemplo, en el caso de Masella: 1 • Grupos escolares de Semana Blanca o de empresas en viaje de esquí alojados en la zona. 2 • La "cuadrillas" de profesores de esquí liberados de clases que "necesitan" meterle caña a las piernas. 3 • Clubs que tecnifican en una de las pistas iluminadas. 4 • Y, finalmente, practicantes que por horario laboral tienen dificultades para practicar esquí de día y ven en el nocturno una posibilidad de disfrutar del deporte.
¿Cuándo?
La mayoría de las instalaciones habilitadas para esquí nocturno las abren al público de mediados de diciembre hasta finales de febrero. Cada estación determina el calendario de apertura de esta modalidad, así en Masella son dos días a la semana y en el Peretol (Grau-Roig) lo hacen a diario.
¿Cómo lo preparan?
Después de una mañana intensa por el paso de los esquiadores, la nieve queda castigada cuando ya son las 5 de la tarde. Para dejarla de nuevo en condiciones óptimas se pisa y fresa una hora y media antes de cada sesión.
¿Cómo equiparse?
Como es lógico de noche las temperaturas son más bajas que de día, por tanto, fácil de entender que debemos abrigarnos más y mejor que cuando lo hacemos para esquiar de día.
Muy importante son la elección de las gafas que utilizaremos. Preferiblemente, deben ser máscaras totalmente transparentes, ya que las que utilizamos de día están pensadas para la alta insolación y para reducir el reflejo del sol en la nieve. Posiblemente las tempertauras seran muy frías asi que hay que proteger los ojos del ambiente gélido.
¿Muy diferente? ¿Especial? ¿Particularidades?
Abrocharse las botas de esquí a las 5 y media de la tarde en un parking pie de pistas, cuando la mayoría de usuarios están actuando exactamente al revés, ya es de por sí un hecho diferencial y casi me atrevería a decir qué exclusivo. Ahora bien, una de las cosas que más diferencia el esquí de noche del día es el silencio. Esta característica es especialmente notable cuando subimos por el telesilla. Si uno está atento podrá comprobar que no oirá pájaros ni el típico griterío de fondo que podemos escuchar en una estación durante el día. Esto también hace que el trayecto del telesilla pueda parecernos más largo que durante una jornada soleada.
Otra diferencia se da con la ausencia de estímulos visuales que sí recibimos durante el día. Así pues, nuestra vista y atención se centran en la pista de esquí, haciendo que la bajada sea más intensa y centrada que durante el día.
Lo mejor.
El esquí de noche es una experiencia diferente, en cierto modo exclusiva y muy intensa en sensaciones. De noche recibimos menos impactos visuales y estímulos que de día, por tanto, nos centramos más en cómo esquiamos, y de algún modo esquiamos aplicando más técnica.
No gusta tanto
Normalmente hace más frío que de día y es necesario abrigarse mejor. A menudo ese mismo frío y el horario son un elemento que nos desincentiva en esquiar de noche.
¿El resultado?
Una esquiada más intensa, concentrada y singular. Y por supuesto muy recomendable. ¿Os animáis? Si ya lo habéis practicado, ¿Nos explicáis dónde fue y cuál fue vuestra experiencia?
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