Seguro que hace muchas décadas que se toman registros de nieve en Australia, pero es a partir de 1954 cuando esos datos quedaron guardados a buen recaudo. Pues bien, desde ese año nunca se había vivido un invierno tan malo en nevadas como el de este 2026. Como resultado, muchas estaciones de esquí del país han dado por concluida la campaña ya en agosto. Un mes que allí se considera como temporada alta.
Snow Hydro, que es la empresa que actualmente recopila esos datos y tiene heredados los que se tomaron desde aquel lejano 1954, explicó esta pasada semana, que solo 1973 se podría acercar a unos informes tan infames,
Nevadas también se prevén ahora en septiembre, pero allí es como aquí nos cae una nevada de abril: duran poco porque las temperaturas y la inclinación del sol la transforma rápidamente. Y en Australia las previsiones van por el mismo camino: más calor conforme vaya pasando las semanas.
Gran parte de esta tan mala temporada ha sido por el fenómeno de El Niño, que a ellos les ha afectado de pleno, y además están en la zona de más incidencia, que es el océano Pacífico. Sin embargo esta situación a veces no es tan mala. Si bien es cierto que cuando ocurre esto las precipitaciones se reducen mucho, también lo es que al menos se puede fabricar nieve en condiciones de poca humedad y sabiendo que lo que se pone en pista no se va a ir.
Y este año en Australia han tenido menos episodios de lluvia como marca el fenómeno de El Niño. Pero con una diferencia, y es que cuando ha caído, lo ha hecho en forma de grandes aguaceros que se ha llevado la nieve fabricada, dejando las pistas prácticamente peladas y con una capa muy fina sobre la que deslizarse.
A día de hoy ya han cerrado estaciones de esquí como Selwyn Snowfields una de las ubicadas más al norte del país, y Mt. Baw Baw, la más cercana a la ciudad de Melbourne. También Ben Lomond, que al estar en la isla de Tasmania, es la que está más al sur y por tanto más cerca de la Antártida. Pero tampoco nevó suficiente como para cubrir sus pistas.
Otras más grandes Perisher Blue, Thredbo y Mt. Buller están funcionando de forma limitada para poder atender a los esquiadores que tenían reservas estas semanas todavía de temporada alta. No se espera que aguanten mucho más. En Perisher se alcanzó una temperatura de 14,4 °C el sábado, mientras que el termómetro marcaba 11,1 °C en Mt. Hotham; ambas estaciones batieron sus récord de temperaturas máximas en agosto.
Está claro por los datos registrados ya en muchas temporadas, que el clima está cambiando. Las temperaturas suben y el punto de congelación busca cada año cotas más elevadas. Sin embargo es cierto que tampoco va tan rápido. El invierno de 2025 fue muy bueno, y este de 2026 muy malo. Esa diferencia en apenas unos meses es consecuencia de El Niño, por lo que las estaciones de esquí son optimistas de cara a la campaña de 2027.
No obstante, datos son datos y muchas empiezan a entender que deben depender menos de la nieve y por tanto diversificar su oferta. Eso si, de momento no hay mucho más que ofrecer en un complejo invernal que no sea esquí. Como mucho mountain bike, senderismo, y si hay dinero, pues un alpine coaster. Thredbo por ejemplo está yendo por este camino, aunque es consciente de que eso no va a dar tanto dinero ni por asomo como el esquí.
Por eso la mayoría de las estaciones siguen apostando por la oferta de nieve. Se calcula que para la próxima temporada se harán inversiones de más de 100 millones de dólares australianos. Desde Snow Resorts Australia, la asociación que representa los intereses de los operadores de remontes del país, se explica que de no tener confianza en que queden muchos buenos inviernos por delante, las empresas no hubieran puesto ese dineral.
De todas maneras no todas quieren apostar por diversificar su oferta. Las grandes estaciones como Perisher prefieren mantenerse en el esquí, que es lo que da dinero, y abrir limitadamente en verano sin hacer grandes inversiones. Y es que no todo el mundo está dispuesto a pagar un forfait por bajar en bicicleta, cuando en cualquier montaña es gratis.
Con todo, uno de los grandes problemas a los que se enfrentan las estaciones de esquí en Australia es el desorbitado incremento del precio del forfait. Este invierno se ha llegado a pagar la friolera de 278 dólares australianos (171 €). Desde Snow Resorts Australia se defienden asegurando que los costes de mantenimiento cada vez son más grandes.
Pone de ejemplo los seguros. Desde los grandes incendios de 2023 que incluso se llevó por delante la estación de esquí Selwyn Snowfield quedándose sin abrir toda una temporada. Desde entonces muchas aseguradoras abandonaron este mercado. Las que siguen son pocas y aceptan las coberturas pero a precios astronómicos. Teniendo en cuenta que la temporada de invierno en Australia es muy corta, apenas un par de meses, esto pone en dificultades a los complejos invernales pequeños, que se ven obligados a subir el coste del forfait.
Como consecuencia, el número de esquiadores que ahora se van a Japón se ha disparado en los últimos años. Allí los precios son más bajos, y la caída del cambio del yen, la moneda nipona, deja los viajes a precios imbatibles, alojamientos y transportes incluidos. Y a eso se le suma que la calidad de la nieve tampoco tiene nada que ver.

