El 26 de agosto, hacia las 9:30 de la mañana, una de la grandes cabinas del teleférico Pic Blanc de Alpe d'Huez, salió de la estación intermedia situada a unos 2.700 metros y, apenas 40 metros después, chocó contra el brazo de un camión-grúa que estaba trabajando en las obras de la estación. En ese momento viajaban dentro 50 personas.
El director general de SATA Group, Fabrice Boutet, ha explicado que se debió a un fallo de la grúa, ya que en ese momento no debía estar levantada para que pudiera pasar precisamente esa cabina. Ahora una investigación tendrá que determinar dónde se produjo el fallo: si fue un olvido, un error de coordinación o algo más.
La cabina no cayó ni se salió del cable. Simplemente el brazo de la grúa golpeó fuertemente contra la cabina, lo que hizo que se inclinara y que los cayeran pesadamente en el interior, golpeándose unos con otros. De los 50 pasajeros, 23 quedaron afectados bajo 'urgencia absoluta' y 13 en 'urgencia relativa'. Otros cinco fueron trasladados al Centro Hospitalario Universitario de Grenoble Alpes. Posteriormente, SATA indicó que todos habrían salido del hospital ese mismo día.
El Pic Blanc ya había sufrido otro accidente serio hace menos de un año. Una fuerte tormenta, la noche del 22 al 23 de octubre de 2025, dañó gravemente la instalación y obligó a mantenerla cerrada durante más de tres meses. No volvió a abrir hasta el 7 de febrero de 2026.
Por tanto, no estamos ante un fallo mecánico del teleférico propiamente dicho, al menos por lo que se sabe hasta ahora. Lo que parece haber ocurrido es una colisión fortuita entre la cabina en tránsito y una máquina de obra colocada dentro de su zona de seguridad.

Imagen de archivo del Teleférico Pic Blanc de Alpe d'Huez durante unas labores este pasado invierno
