Parece que el asunto de Tavascán todavía sin solucionarse. La pequeña estación del Pallars ya no pudo abrir la pasada temporada sus pistas de esquí alpino porque su telesilla no había pasado la revisión obligatoria. El Ayuntamiento de Lladorre, como propietario de las instalaciones, ya dijo en marzo de 2025 que el coste de esos trabajos era inasumible para un consistorio tan pequeño y que estaba dispuesto a cerrar para siempre.
A partir de ahí comenzaron unas conversaciones con la Generalitat para poder recibir algún tipo de ayuda económica para poder pagar el coste de esa revisión. Hay que tener en cuenta que ya en esa última temporada que pudieron abrir, la de 2024-2025, se les estropeó la máquina pisapistas y mientras la arreglaban, tuvieron que alquilar una a 🇫🇷 Porté Puymorens, con la mala suerte de que el último día de campaña también se averió.
Si a todo eso se le suma que durante el verano de 2024 se instaló la primera fase de un nuevo sistema de producción de nieve, pues el peso económico para el Ayuntamiento ya era demasiado. Así que el Alcalde puso a disposición de la Generalitat el 100% de las acciones de la empresa municipal Centre d'Activitats Lúdiques Pirinenques (CALP), que es la que gestiona la estación de esquí de Tavascán.
El dinero para aquella revisión no llegó a tiempo. Se hicieron algunos trabajos previos y desde Ferrocarrils de la Generalitat se aseguró en varias ocasiones que se estaba en negociaciones con Tavascán para gestionarla de alguna manera. Sin embargo el diario La Mañana de Lleida ha desvelado este viernes que esas conversaciones todavía están en el aire, y que de ninguna manera se tiene asegurada la apertura de las pistas de esquí alpino para la próxima temporada de invierno. El Alcalde de Lladorre, Salvador Tomàs, ha dicho que
“Estamos trabajando para que Ferrocarrils se haga cargo a finales de año. Por ahora hay buena predisposición. Hay optimismo pero hasta que no esté todo bien atado no hay que dar nada por sentado”.
Pero por otra parte, el Alcalde ha explicado a ese diario que la temporada pasada tampoco fue tan mala. Que los alojamientos de la zona tuvieron una ocupación media del 85%, y que si bien el perfil del turista era distinto, habían llegado de varios puntos de España, especialmente de Barcelona, pero también de Valencia, Balears e incluso extranjeros.
Y es que aunque las pistas de esquí alpino no se abrieron, si se habilitaron los circuitos de nórdico, raquetas de nieve e incluso hay quién vino a hacer travesía.
Teniendo en cuenta esto, y que según desveló el Alcalde la pasada temporada, para el alpino se contratan solamente a 10 personas, quizás sería momento de replantear su modelo de negocio en el turismo durante el invierno.

Tavascan se convirtió la pasada temporada en un centro de actividades en nieve y montaña sin esquí alpino
