Que el color es importante lo demuestra la reciente situación de uno de los telesillas de 🇫🇷 Grand Tourmalet. Las fuertes tormentas de hasta 150 milímetros por hora de este fin de semana desbordó el río Adour a su paso por la estación de esquí, provocando un deslizamiento de tierra y fango que ha dejado el remonte parcialmente sepultado bajo un tono marrón. De heber sido blanco todo eso que lo ha cubierto, todo serían sonrisas y alegrías.
Para hacernos una idea de la gravedad de los daños, las máquinas llevan trabajando desde el lunes para retirar toda esa masa de lodo y fango del telesilla Chapelle y otras instalaciones que también han acabado afectadas. El director de la estación de esquí de 🇫🇷 Grand Tourmalet, Hervé Pounau, ha explicado a Radio Ici que
"El agua arrastró escombros y erosionó parte de las pistas. El lodo llegó hasta el telesilla Chapelle, donde alcanzó un metro de altura en el propio remonte. Tuvimos que limpiarlo todo pero aún nos queda evaluar los daños. Se necesitarán dos meses de trabajos de restauración en la estación de esquí, las pistas y el material técnico".
La intención de la estación es abrir la temporada de esquí el 5 de diciembre, por lo que todavía quedan por delante casi tres meses y medio para acabar estos trabajos y empezar a preparar las instalaciones para la llegada de los primeros esquiadores, siempre y cuando se den las condiciones adecuadas.
Respecto al coste de todos estos trabajos, el seguro se hará cargo, pero antes necesitan que la estación sea declarada como afectada por desastre natural para reclamar todos los daños.
Mientras se tramita todo esto y para prevenir una situación similar en otoño, cuando se prevén nuevas lluvias torrenciales, el primer paso será limpiar bien el sistema de alcantarillado y de drenaje lo antes posible. Pero como parece que estas tormentas, provocadas sobre todo por veranos muy calurosos que tropicalizan las aguas del mediterraneo provocando fuertes lluvias, desde la estación están estudiando implantar rejillas que se pueden levantar en caso de lluvias intensas. Las de ahora son fijas y se atascan por ramas, piedras y sobre todo el lodo.
De hecho, se pronostican tormentas para este próximo fin de semana y comienzos de la siguiente.
Las lluvias torrenciales convirtieron La Mongie en un rio con el agua pasando entre los remontes
