Hace solo unos años, aún se podía esquiar en verano sobre ela nieve y hielo de Vorab, en el corazón del dominio de Flims - Laax - Falera (Alpenarena). Como signo del retroceso de este glaciar, uno de los dos telesquís paralelos acaba de ser desmontado.
Adrian Wolf, delegado del consejo de administración de Finanz Infra AG, propietaria de los telesquís, explica al Südostschweiz que no se trata de un desmontaje definitivo, sino de un «desmontaje provisional». El motor y la estación de salida siguen en su lugar; solo los postes y el cable han sido retirados. Una medida que se hace porque de esta manera la concesión y la licencia de explotación de este telesquí derecho sigue vigentes legalmente. Al conservar esas dos parte del remonte. Aunque el aparado pertenecer a la empresa Finanz Infra AG, la explotación está adjudicada a Weisse Arena Gruppe, que asume el coste del desmontaje a cambio de evitar que caduque sin concesión administrativa.
Pero el desmontaje era necesario para evitar que los postes se derrumbaran sobre una parte del recorrido debido al retroceso del glaciar. Las pilonas se clavaron directamente sobre el hielo del glaciar. Al perer espesor, se corría el riesgo de que cayeran. Pese a que ambos telesquís solo están distanciados por una docena de metros, las condiciones del terreno son distintas, tal como explica Wolf al periódico
«Para el telesquí derecho, serían necesarias muchas correcciones del terreno para continuar poder seguir ponerlo en marcha ya que está directamente sobre el hielo y un tipo de roca más complicada, mientras que el otro se clavó en zona rocosa dura».
La puesta en servicio de nuevo del telesquí sigue siendo incierta. Las correcciones del terreno necesarias serían problemáticas en el plano ecológico ya que requerería mucho movimiento de tierras.
Más arriba, allí donde el glaciar cubre aún el suelo, la situación sigue siendo también incierta. Adrian Wolf asegura al periódico que la oferta para los visitantes en verano y los esquiadores en invierno permanece prácticamente inalterada ya que la pista sigue siendo accesible y la llegada a la cota 3.000 metros está garantizada con el telesquí gemelo que permanece en servicio.

Pese a que van paralelos, el de la derecha tiene parte de sus pilonas clavadas en el hielo
