Hace un año el Ayuntamiento de Benasque fue denunciado por unas obras que estaba haciendo en el río Esera, que tenían el objetivo de reducir el riesgo de inundaciones que pudiera sufrir el por entonces futuro telecabina hasta Cerler.
La denuncia, presentada en agosto de 2025 por Ecologistas en Acción, la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos, la Asociación Naturalista de Aragón y la Red de Apoyo al Agua Pública de Aragón, ha tenido contestación justo un año después por parte de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), en forma de una leve sanción de 4.000 euros al Ayuntamiento de Benasque.
Una multa leve para lo que fue solamente la inversión de aquellos trabajos, que ascendieron a 1,2 millones de euros, pero que no ha dejado contentos a nadie. El Ayuntamiento ya ha anunciado que recurrirán la multa, ya que asegura en unas declaraciones al Heraldo de Aragón,
"que fueron unas obras necesarias porque ahora Benasque está mejor protegido frente a avenidas (de aguas) y el cauce ha quedado medioambiental y paisajísticamente mejor de lo que estaba con las medidas correctoras. Estas asociaciones lo que buscan es torpedear el trabajo del ayuntamiento.»
Y desde el otro lado tampoco están contentos. La Plataforma SOS Ribagorza aún quería una sanción más onerosa porque no hace una valoración de daños, y por ello también están estudiando recurrir. Además, denuncian que la multa la acabarán pagando los vecinos en vez de las personas que dejaron de tomar las decisiones adecuadas como es el director de obra, funcionario del Instituto Aragonés del Agua, así como Viacom S.A., empresa adjudicataria de unas obras licitadas con un presupuesto que posteriormente rebajó en más de un 20% al no ser instada a restituir los daños y ejecutar la actuación conforme a lo establecido en el contrato.
La resolución del presidente de la CHE, Carlos Arrazola, concluye que las obras no se ajustaron al proyecto autorizado de medidas para la reducción de la vulnerabilidad frente a las inundaciones del casco histórico de Benasque. Esta permitía solo
«una mínima intervención en el río, realizando los trabajos sin necesidad de entrar en la zona del cauce de aguas bajas, y en caso de ser necesario sería de forma mínima y puntual, contemplando que la instalación de las mamparas de cristal se iba a realizar desde fuera del cauce, desde el trasdós del muro».
Sin embargo, tras las denuncias, comprobaron que:
se había ejecutado una plataforma de trabajo en la margen izquierda del río Ésera;
- se había habilitado un vado provisional para el tránsito de la maquinaria, «suponiendo un claro obstáculo al régimen de las corrientes»;
- se había habilitado una segunda plataforma en el río paralela a la escollera en la margen derecha;
- se habían removilizado los sedimentos del cauce y eliminado la vegetación del cauce y sus márgenes en todo el ámbito de la actuación;
- se habían ejecutado las obras fuera del plazo otorgado.
El Ayuntamiento de Benasque alegó que no había ejecutado las obras y que, por tanto, no era responsable de los hechos imputados ya que había cedido su realización al Instituto Aragonés del Agua. Este último argumentó que por razones técnicas y económicas había sido imposible el uso de camiones grúa o sistemas de elevación de cestas articuladas, y el empleo de sistema de andamiaje apoyado en el cauce.
Además, se comprometía a que una vez finalizada la obra, se repondría a su situación inicial y se procederá a una restitución ambiental mediante la plantación de especies autóctonas. También justificó que «por razones técnicas» era necesario desviar el cauce del pie del muro y del pie de la escollera para poder repararlos y crear una plataforma de trabajo que permita el acceso a la base de las cimentaciones del muro.
En respuesta a ello, la CHE aprecia una
«falta de diligencia debida y en consecuencia, culpabilidad y responsabilidad del Ayuntamiento de Benasque como titular de la autorización administrativa, independientemente de los contratos, acuerdos o pactos que suscribiera con terceros para la ejecución de la autorización».
Y resuelve que los hechos suponen un «incumplimiento de las condiciones impuestas en las concesiones y autorizaciones administrativas a que se refiere el Texto Refundido de la Ley de Aguas», lo cual está calificado como infracción leve sancionada con hasta 10.000 euros. Y decide fijarla en unos 4.000 al apreciar como atenuante que en la visita del 30 de abril comprobaron que se habían adoptado medidas correctoras para la retirada de las plataformas del cauce y el paso provisional y para la restitución del cauce a su estado anterior. Además, descarta remitir las actuaciones a la Fiscalía de Medio Ambiente, como reclamaban las organizaciones denunciantes, «al no apreciarse daños permanentes al dominio público hidráulico», señala.

Obras denunciadas en el rio Isera a su paso por Benasque. Foto: SOS Ribagorza
