En el año 2010 varias estaciones de esquí de Colorado y Utah superaron los 100 dólares por el forfait de 1 solo día. Allí esto de los precios dinámicos que ahora empieza a implantarse en Europa, hacía ya unas temporadas que lo venían aplicando. Así que en fechas concretas de las semanas de Navidad, ante la avalancha de esquiadores que recibían, empezaron a subir precios para jornadas concretas como por ejemplo Navidad o Fin de Año. Además era lo que se le cobraba al que además tenía la 'desfachatez' de presentarse en taquillas así, 'sin avisar ni nada' de que quería esquiar ese mismo día.
En definitiva, se premiaba de alguna manera al que compraba con antelación y se penalizaba al que sin planificar se presentaba para esquiar en esos días de mayor actividad de año. Las estaciones de esquí defendían que sabiendo con antelación las intenciones de sus clientes podrían planificar mejor el cuadrante de sus trabajadores.
10 años más tarde, para la de 2020-2021, tres estaciones de esquí de Norteamérica superaron los 200 dólares por ese forfait para días señalados. En la siguiente de 2021-22, ya eran 10 las que pasaron esa cifra, siendo Deer Valley la más cara con sus 249 dólares, la misma que dos años después se atrevió a marcar ya los 300 dólares. Un precio que no obstante ya había puesto un invierno antes Arizona Snowbowl, fuera del circuito de los grandes resorts de las Rocosas.
Es decir, que ya no se trataba de planificar trabajadores, sino que muchas vieron el negocio y se empezó a subir precios por cualquier excusa. De hecho Arizona Snowbowl reconoció sin despeinarse que habían decidido cobrar 300 dólares un 21 de enero de 2023, por el simple hecho de que había caído un nevazo y la nieve powder se les salía por los costados. Hay que decir que la gente pagó, esquió y los disfrutó. Y es que en esa estación no era muy habitual ver condiciones así.
La cuestión es que ahora ya se cobra más por esos días señalados de Navidad. Por una nevada en estaciones poco habituales. O porque son fines de semana de mucha asistencia como los de febrero.
Pues bien, una asociación de consumidores, y esquiadores, ha presentado esta demanda a cuatro de las grandes operadoras de los Estados Unidos porque aseguran que confabulan para fijar precios. Y no es que se hayan creado un grupo de Whatsapp donde discuten que se le cobra a sus clientes, sino que todo viene orquestado por una empresa externa dedicada a la recopilación de datos. Luego se los vende cocinados a estas compañías de complejos invernales aconsejándoles a qué precio vender los pases durante el calendario de temporada.
Los demandados son Vail Resorts, Alterra Mountain Co, Boyne Resorts y Powder Corp., la empresa de análisis de datos RRC Associates y hasta la misma National Ski Areas Association, que es la Asociación de estaciones de esquí de Estados Unidos y Canadá.
Los demandantes afirman que las cuatro empresas de estaciones de esquí poseen colectivamente la mayoría de las 32 complejos invernales «de destino» en Estados Unidos. El precio de los pases diarios en periodos de gran afluencia en sus 'buques insignia' ha aumentado más de un 55 % desde 2020, según la demanda, donde además se indica que todas ellas infringieron la legislación antitrust al compartir información confidencial sobre sus ingresos y sus costes con la empresa de datos, que preparó y envió informes que contribuyeron a orientar su estrategia comercial y sus decisiones recomendando tarifas. De esta manera se evitaba cualquier competencia entre ellas para que pudiesen mantener esos precios elevados.
La demanda cita también el uso común por parte de Alterra, Boyne y Powdr de la plataforma de tarificación dinámica Aspenware como prueba de una estrategia de tarificación presuntamente coordinada. La denuncia asegura que el uso colectivo de este sistema hizo que el intercambio de información fuera «aún más eficaz y eficiente».
Aspenware (llamado así porque fue creado por Aspen Skiing Co.) es una plataforma donde los operadores de cada estación de esquí pertenecientes a Alterra, Boyne y Powdr ingresan datos clave durante la temporada para optimizar la elaboración de informes. Asimismo, este software se encarga de establecer precios dinámicos en las estaciones a lo largo de la temporada. Cabe destacar que estas tres empresas utilizan esta plataforma porque muchas estaciones de esquí de Boyne y Powdr son socias del Ikon Pass, propiedad de Alterra que así mismo es de los propietarios de Aspen Skiing.
No es la primera demanda colectiva a la que se enfrentan estos gigante del esquí en Norteamérica. En marzo se inició otra contra Vail y Alterra, donde se les acusa de agrupar ilegalmente el acceso a las estaciones de esquí a través de pases de temporada multi-estación. Las empresas han negado las alegaciones antitrust formuladas en ese juicio y su solicitud de desestimación del caso está pendiente.

Los precios dinámicos inflan los precios arruinando la experiencia de esquiadores/as según la demanda impuesta a varias operadoras de estaciones de esquí con sede en Estados Unidos
