Practicamente en la cima de los 2.863 metros del Große Koppenkarstein, hay una estación de radio de las Fuerzas Armadas de Austria. Durante muchos años para llegar allí arriba, los soldados subían a uno de los teleféricos de la estación de esquí de Dachstein West y desde la terminal superior, un remonte autotraccionado con motor en la propia cabina. Esto tiene la ventaja de que podía funcionar sin suministro eléctrico. Pero tenia muchas desventajas como el peso y la lentitud del viaje así como el consumo de combustible.
Pero en 2015 este sistema quedó dañado, así que se optó por subirlos en helicóptero ya directamente desde el fondo del valle. Un viaje mas corto y directo, pero muy costoso para el ejército. Y no solo eso, sino que en situaciones de fuertes rachas de viento no se podía hacer volar el aparato. Más de una vez el personal militar se había tenido que quedar arriba más tiempo del necesario hasta que amainase la situación ya que la meteorología allí arriba es muy cambiante dada la altitud del Dachstein.
Así que tras evaluar varias opciones durante cinco años, desde el Gobierno se llegó a la conclusión de que el mejor sistema sería instalar un teleférico de una sola cabina con capacidad para 8 soldados y un máximo de 800 kilos. El contrato se lo adjudicó Doppelmayr y CWA. El ejército austríaco también explota otra instalación en el Glungezer (Tirol), también para llegar a una estación de comunicaciones. Esa línea existe desde 1979 y ha servido durante décadas como experiencia para esta nueva instalación del Dachstein.
Los ingenieros de Doppelmayr tuvieron que diseñar un teleférico preparado para unas condiciones meteorológicas especiales. que en invierno puede dejar fácilmente temperaturas de hasta -25ºC y rachas de viento de más de 200 km/h. Mientras en una estación de esquí cuando se dan esas circunstancias (o mucho menos) el remonte se suele parar porque tampoco está la situación para disfrutar mucho de las pistas, en el caso de este aparato, el objetivo final es llegar a una estación de radio sea como sea.
Doppelmayr trabajó junto a personal militar austriaco especializado en remontes. Pero solo hay tres soldados especializados (un subteniente y dos sargentos). Todos poseen además la formación civil de explotador de instalaciones por cable, por lo que podrían trabajar perfectamente en una estación de esquí.
Entre las instalaciones especiales, destaca la colocación de los Seilreiter, que son unos pequeños carros con ruedas que se desplazan sobre los cables portadores. Su función es sostener y guiar el cable tractor para que no cuelgue libremente entre los cables portadores. Esto mejora la estabilidad del sistema, especialmente cuando hay viento.
Para garantizar aún más la estabilidad allí arriba durante el viaje, el teleférico consta de los dos cables portadores más un tercer cable tractor Teufelberger-Redaelli. También se han incorporado unos sistemas rompehielos en el mismo cable permiten que la instalación siga funcionando incluso en condiciones meteorológicas extremas.
Este fue un tema delicado, ya que cuando el sistema libera el hielo, pues van abajo, a la meseta del Dachstein, donde todavía se mantienen circuitos de esquí de fondo y podrían caer trozos a algún esquiador o esquiadora. Como para que el sistema de rompehielos funcione se necesita que el teleférico esté en marcha, para evitar que tenga que ir nadie hasta el remonte los empleados del teleférico del Dachstein-Südwandbahn ponen en movimiento la instalación desde ese puesto a muy baja velocidad para desprender el hielo, hasta un punto previamente definido.
Además, los soldados pueden acceder al sistema desde el cuartel mediante un maletín de control remoto (Fernsteuerungskoffer), desde el que también pueden realizar esas maniobras básicas. El objetivo es hacer girar el cable para que el hielo se desprenda de forma controlada, evitando que caigan grandes placas de hielo cuando la instalación vuelva a funcionar en horario de apertura de pistas.
El teleférico tiene una longitud de 1.100 metros y solo ha necesitado una pilona de soporte. El resto se sostiene en su terminal de salida y la de llegada. Pese a que aparentemente parece una instalación sencilla, el montaje ha requerido de dos años de trabajo. La primera fase comenzó en el el invierno de 2023/2024. Los técnicos trabajaron incansablemente en condiciones de mucha nieve, dias de escasa visibilidad y duras condiciones climáticas que supusieron un reto para todos los implicados. En ocasiones, retirar la nieve requería medio día tan solo para tender un cable de cinco metros. ¿Por qué todo esto no se hizo en primavera?
A finales de agosto de 2024, el teleférico pudo entrar en funcionamiento por primera vez. Se hicieron pruebas de carga y seguridad. Pero para hacernos una idea de que en todos lados la burocracia a veces va lenta, la aprobación oficial no se concedió hasta enero de 2026 y los soldados pudieron estrenarlo por fin en febrero de este año.
Datos técnicos Bundesheer-Seilbahn am Dachstein
- Nombre: Teleférico de las Fuerzas Armadas Austriacas en Dachstein
- Cota salida: 2.680 metros
- Cota llegada: 2.863 m
- Desnivel: 182 metros
- Longitud: 1.100 metros
- Cabinas: 1 de 8 personas / 800 kg
- Velocidad: 6 m/s
- Pilona: 1
- Seilreiter: 7
- Tiempo de viaje: 4,7 minutos
- Potencia del motor: 74 kW
- Fabricante: Doppelmayr
- Cabina: CWA
- Cable: Teuelberger-Redaelli

Llegada del Bundesheer-Seilbahn am Dachstein
