Las altas temperaturas y las sucesivas olas de calor que están azotando gran parte de Europa estas semanas, han acabado por tumbar el esquí de verano en Tignes. El glaciar de la Grande Motte era el último reducto en Francia donde todavía se podían hacer algunas bajadas después de que Val d'Isère cerrara hace unas semanas y Les 2 Alpes el pasado 5 de julio.
El cierre de la temporada de esquí de verano en Tignes este miercoles 15 de julio, ha sido una decisión algo repentina después de ver que levaban ya varias noches sin heladas, por lo que no se renovaba la superficie de las pistas. Esto días ya habían aflorado muchas rocas y trabajar la nieve se habí vuelto más complicado. Según la página web de la estación, solo quedan 20 centímetros de nieve en el glaciar, frente al metro que había el 20 de junio. Esto sin contar las zonas de hielo que ya han quedado al descubierto. De todas maneras, iban a cerrar igualmente este próximo domingo 19 de julio.
El cierre se produce casualmente en mitad de un debate aparecido en varios medios del país, sobre el futuro del esquì de verano de Tignes. La gestión de la estación de esquí y su glaciar fue traspasado este pasado 1 de mayo desde Compagnies des Alpes a la empresa Alliance Locale pour la Transition des Territoires d'Altitude (Altta), un consorcio público liderado por el Ayuntamiento de Tignes, que también se ha quedado con la concesión de la vecina Sainte Foy Tarentaise.
Y esta primera temporada de esquí de verano para Altta no ha sido para echar cohetes, aunque la empresa ya contaba con ello. La tendencia es esta desde hace años: nieve compliada y poca asistencia. De hecho, desde el día 20 de junio que abrieron hasta el pasado 13 de julio habían vendido 7.856. Súmale 200 más en estos dos días y seguirás teniendo un negocio ruinoso.
De todas maneras Altta se ha comprometido a mantener el esquí de verano mientras se pueda, aunque va a trabajar desde ya para hacer una transición en la oferta de actividades para estos meses desde la primavera a otoño. Ellos no creen que se puedan seguir abriendo remontes más allá de 10 años.
En un reporteje realizado por AFP y que es el que ha corrido por la prensa francesa estos días, para Clément Colin, presidente de Altta, el esquí de verano está en sus últimos años,
"el glaciar se derrite entre 3 y 4 metros al año. Durante estas semnas de verano, las temperaturas están rondando los 5 °C a 3456 metros de altitud por la mañana, sin heladas nocturnas. No podremos esquiar en el glaciar por mucho tiempo más, sobre todo en verano. Dada la velocidad a la que se está derritiendo, los científicos estiman que el glaciar podría desaparecer en 10 o 15 años.
Es desolador, pero la transición ya está en marcha con el desarrollo previsto de un espacio de contemplación y un sendero educativo dedicado al glaciar en la cima del teleférico, que ya recibe a muchos peatones en verano."
Por su parte, el primer teniente de alcalde de Tignes, Olivier Duch, asegura que los estudios científicos ofrecen resultados tranquilizadores ya que garantizan que se podrá seguir esquiando en la estación de esquí que ahora dirigen durante otros 50 años, desde finales de diciembre hasta mediados de abril. Pero, por otro lado, también indican que el destino del glaciar tiene ya su certificado de defunción.
Sin embargo, lo que está sucediendo en Tignes forma parte de un declive generalizado del esquí de verano en glaciares en los Alpes. Un estudio de 2023 realizado por Bruno Abegg y Marius Mayer, publicado en Frontiers in Human Dynamics, examina la evolución de las estaciones de esquí de glaciares alpinos entre 2011 y 2022.
El estudio concluyó que la práctica del esquí de verano en glaciares alpinos se volvió mucho menos frecuente. Entre 2011 y 2022, la proporción de días en que las estaciones de esquí glaciares estuvieron abiertas durante la temporada de verano (de mayo a octubre) descendió del 27 % al 14,8 %. El bajón fue especialmente notable en agosto, cuando la proporción de días operativos cayó un 88,6 % en comparación con 2011.

Esquiadores sorteaban este lunes 13 de junio, una zona de piedras y tierra para llegar a las pistas de esquí de verano en Tignes
