Abrieron a mediados del mes de abril y han aguantado hasta este pasado sábado 11 de julio. Nada mal para una estación de esquí que funciona exclusivamente a base de nieve natural, y que solo se pone en marcha a partir de la primavera.
La cuestión es que aquí nieva tantísimo en invierno, que no merece ir limpiando la carretera cada dos por tres. Porque seguramente podría volver nevar otra vez, y también por el peligro de aludes que representa una situación así. Pero llegada la primavera y con todo más calmado, el personal llega, retira la nieve y una vez controlado que no puedan caer avalanchas, dan paso a los vehículos.
Es entonces cuando pueden abrir Gassan Resort, la única estación de esquí de Asia que no abre en todo el invierno. Y de hecho, una de las pocas del mundo en una situación igual. En ese exclusivo grupo sobrevive Stelvio (Italia) o Beartooth Basin Summer Ski Area (Montana, USA). En ambos casos también porque no se puede acceder por carretera por el exceso de nieve. En Noruega hay un par de casos similares, Stryn y Galdhøpiggen.
Gassan es una montaña muy popular en verano. Ubicado en Honshu, la isla central de Japón y a tres horas en tren bala desde Tokio, es un lugar muy famoso por su santuario en la cima a 1.984 metros de altitud, y porque se puede esquiar en pleno verano gracias a la enorme cantidad de nieve que acumula en invierno. Algunos años se han encontrado a la hora de preparar remontes, paredes de más de 10 metros de nieve, que por sí solos son un espectáculo mientras se circula en coche por la carretera de acceso.
El funcionamiento de este área esquiable además es un poco peculiar. La Compañía de Desarrollo Turístico de Gassan, Ltd. (月山観光開発株式会社) es la propietaria de todas las instalaciones, tanto de los dos remontes como de los edificios y aparcamiento. También controla la venta de forfaits y lo puntos de restauración.
En abril en cuanto la carretera limpia y asegurada, abren todo su área esquiable a la que se puede acceder mediante un telesilla de dos plazas. Pero si se quiere llegar a una zona más alta para expertos llamada Ubagatake, entonces hay una especie de telecuerda que se paga a parte. Este remonte lo van colocando en un sitio u otro dependiendo de las condiciones de nieve que haya dejado el viento.
El pasado 1 de junio cerraron la media montaña (por el deshielo) la que da acceso a las pistas del telesilla de dos plazas. El remonte seguía funcionando pero no se podía subir ya con el material puesto sino sujetado en las manos.
Pues bien, lo que se ha cerrado este pasado 11 de julio es este telecuerda. Eso no significa que no se pueda seguir esquiando. De hecho mucha gente lo sigue haciendo. Porque el telesilla de dos plazas sigue funcionando, aunque no se puede subir con los esquís o tabla de snowboard puesto.
Una vez arriba, una caminata cada día un poco más larga (conforme se va deshaciendo la nieve) lleva a una gran lengua blanca donde poder tirarse. Y para remontar ese trozo de montaña, pues a pata.

Cuando no hay remontes, la gente simplemente camina montaña arriba
