La temporada de esquí en Chile ha comenzado mal este año. Y en general en Los Andes, uno de los grandes destinos mundiales para el turismo de invierno en estos meses, pero también para el entrenamiento de los equipos internacionales durante el verano europeo. El inicio está siendo marcado por la escasez de nieve, con unas condiciones especialmente complicadas en los centros de esquí cercanos a Santiago: Valle Nevado, La Parva y El Colorado-Farellones.
La situación es crítica en las estaciones de la zona central del país. Más del 90% de las pistas siguen sin poder abrirse por falta de condiciones. Como se parte de cero, las estaciones de esquí han concentrado la producción de nieve en los puntos más estratégicos comercialmente. Así, pistas para debutantes y zonas de actividades alternativas como tubbings, así como los puntos de gastronomía, la hostelería o las experiencias de montaña, intentan reducir el impacto económico desfavorable.
En La Parva, uno de los centros más importantes del país y habitual escenario de entrenamientos internacionales, la situación es especialmente complicada. La estación cuenta con más de 40 pistas, pero actualmente solo mantiene operativas dos, ambas con nieve producida artificialmente, enfocadas principalmente a esquiadores principiantes.
Valle Nevado, el mayor complejo de esquí de Chile y uno de los destinos más conocidos de Sudamérica, también se encuentra condicionado por la falta de precipitaciones. Cuenta con 34 pistas pero actualmente, y desde el 19 de junio, sólo hay cuatro de sus pistas habilitadas. A pesar de esto, reciben en promedio 2.300 visitantes diarios, muchos de ellos brasileños.
Por su parte, El Colorado - Farellones, otro de los centros clásicos de la zona central, afronta igualmente una temporada muy por debajo de lo esperado. La escasez de nieve ha obligado a limitar la apertura a 3 pistas y a concentrar los esfuerzos en mantener zonas concretas con ayuda de la nieve artificial.
El problema no es únicamente la apertura comercial de las estaciones de esquí. La falta de nieve afecta directamente al calendario de los entrenamientos de verano en el hemisferio sur. Chile, junto con Argentina y Nueva Zelanda, es uno de los pocos lugares del planeta donde los equipos europeos pueden encontrar nieve en julio y agosto para preparar la nueva temporada de Copa del Mundo.
Pero la situación ha obligado a la selección francesa a cancelar su tradicional stage en Chile. El grupo técnico de los Bleus, con figuras como Clément Noël, tenía previsto desplazarse al país sudamericano a mediados de julio, pero la ausencia de unas condiciones mínimas de nieve obligó a suspender el viaje. Para los especialistas técnicos en Slalom y Gigante, estas semanas de preparación son fundamentales para ajustar detalles antes del inicio de la Copa del Mundo.
Además, la cancelación llega en un momento delicado para la Federación Francesa de Esquí (FFS), que ya había advertido de sus dificultades económicas. El presidente Fabien Saguez explicó recientemente que la federación se encuentra en una situación financiera extremadamente ajustada: con un presupuesto global cercano a los 22 millones de euros, el margen final era prácticamente inexistente, con apenas unos miles de euros de resultado positivo.
Esta situación económica tiene consecuencias directas en la planificación deportiva. Los desplazamientos al hemisferio sur son muy costosos: vuelos intercontinentales, alojamiento, transporte del material, alquiler de pistas y logística para técnicos y corredores suponen una factura elevada. Por ello, ante la incertidumbre y pese a que quedaba unos días para la llegada de los franceses, han preferido no arriesgar y perder todo ese dinero para una estructura que ya está obligada a controlar cada euro.
Además, no todos los esquiadores cuentan con el mismo nivel de apoyo. Para muchos corredores que todavía no están plenamente integrados en los equipos nacionales o que no disponen de grandes contratos comerciales, participar en este tipo de entrenamientos puede suponer tener que asumir personalmente una parte importante de los gastos. En un deporte con una preparación cada vez más profesionalizada, el acceso a buenas condiciones de entrenamiento se convierte también en una cuestión económica.
Chile y otros destinos del hemisferio sur son una pieza fundamental en la preparación de los equipos de esquí alpino durante el verano. La nieve de los Andes permite entrenar en condiciones invernales cuando Europa se encontraba fuera de temporada y ofrece una alternativa a los cada vez más exhaustos glaciares alpinos.

El punto de nieve que crea esta estación de esquí cercana a Santiago de Chile, refleja la situación de unos Andes donde no ha caído un copo de nieve. Foto: TheClinic.cl
